La lista de tareas pendientes del Ministerio de Educación y FP incluye una especialmente complicada: que colegios e institutos dejen de ser hornos en los meses de primavera y neveras en invierno. Aunque las competencias en educación están transferidas a las autonomías, el Gobierno está trabajando en la modificación del real decreto 132/2010 que establece los requisitos mínimos de todos los centros educativos y que es de obligado cumplimiento para las comunidades. La intención del Ejecutivo es que la norma, por fin, contemple “la adecuación de la climatización para el confort térmico”. El objetivo es “cuidar la salud, la protección y el bienestar de alumnos y profesores”.
La lista de tareas pendientes del Ministerio de Educación y FP incluye una especialmente complicada: que colegios e institutos dejen de ser hornos en los meses de primavera y neveras en invierno. Aunque las competencias en educación están transferidas a las autonomías, el Gobierno está trabajando en la modificación del real decreto 132/2010 que establece los requisitos mínimos de todos los centros educativos y que es de obligado cumplimiento para las comunidades. La intención del Ejecutivo es que la norma, por fin, contemple “la adecuación de la climatización para el confort térmico”. El objetivo es “cuidar la salud, la protección y el bienestar de alumnos y profesores”.
Entre las medidas que propone el ministerio, está "la reorganización de tiempos o espacios y la reducción o adecuación de las actividades físicas en el exterior"
El departamento que dirige Milagros Tolón ha entregado a los cinco sindicatos con mayor representación en la docencia un documento de trabajo en el que recoge la iniciativa legal. Carente de una partida económica específica, el texto no incluye medidas específicas para combatir las temperaturas extremas en los colegios sino que se limita a mencionar “criterios de eficiencia energética y adaptación a las consecuencias del cambio climático”. Además, insta a los centros a que, en el marco de su autonomía organizativa, dispongan de protocolos ante fenómenos de temperaturas extremas o riesgos climáticos.
"Las medidas que propone el ministerio ya las ponen en práctica muchos centros. El único artículo que debería tener esa futura normativa es uno que diga que colegios y institutos tienen que cumplir la legislación vigente"Medidas propuestasMario Gutiérrez
— Responsable de Educación de Csif
Entre las medidas que propone el ministerio, está “la reorganización de tiempos o espacios y la reducción o adecuación de las actividades físicas en el exterior”. Esto podría traducirse, por ejemplo, en programar Educación Física a primera hora de la mañana, por ejemplo, para que el calor sea menos intenso. Otra idea sería evitar el patio en las horas de mayor radiación. Se trata de iniciativas que ya se llevan a cabo en muchos centros. En Andalucía, por ejemplo, los horarios se modifican para adelantar la salida del alumnado los días de calor más extremo.
De momento, solo es un documento de trabajo, susceptible de sufrir modificaciones durante las negociaciones de los próximos meses. No necesita trámite parlamentario, así que cuando el Gobierno lo apruebe directamente entrará en vigor. Esto podría suceder, como muy pronto, en el curso 2027-28.
Burla de políticosLos sindicatos aprecian la buena intención por parte de Educación. Aseguran que es una buena noticia que, por fin, haya entrado en la agenda pública un problema serio que familias, profesores y alumnos llevan años denunciando. La comunidad escolar no solo sufre la inacción de las administraciones sino, en ocasiones, la burla. “Cuando hace calor, hace calor”, soltó el consejero de Cultura de Madrid (PP), Mariano de Paco, en junio durante una sesión parlamentaria en la que se mofó de que las altas temperaturas podían ser fuente de inspiración para los escolares, lo que provocó las quejas del Sindicato de Estudiates.
Aunque valoran la voluntad de Tolón, los sindicatos consideran insuficiente la reforma legislativa. “Las medidas que propone el ministerio ya las ponen en práctica muchos centros. Para eso no hace falta ningún real decreto. El único artículo que debería tener esa futura normativa es uno que diga que los colegios y los institutos tienen que cumplir la legislación vigente”, sentencia Mario Gutiérrez, responsable de educación de Csif.
Legislación laboralAl contrario que los centros educativos, oficinas y edificios públicos tienen normativas específicas sobre las temperaturas. Concretamente, la legislación laboral (real decreto 486/1997) insta a "los locales donde se realizan trabajos sedentarios propios de oficinas o similares" a mantenerse entre los 17º y los 27º. La ley de bienestar animal también decreta el confort térmico para las granjas y el incumplimiento se castiga con sanciones. "Son más importantes los pollos que los niños", es uno de los lemas de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnado (CEAPA) en sus reivindicaciones.
La comunidad médica lleva también años advirtiendo de que estamos delante de un problema de salud que conlleva desmayos y goles de calor y que, además, afecta al rendimiento escolar de los alumnos y al rendimiento laboral de los docentes. En verano, hay días o semanas donde se rozan los 40ºC en muchas aulas. Y en invierno, hay centros donde, si la caldera se estropea, los escolares aguantan temperaturas que no llegan a los 12ºC.
"Reorganizar horarios o salir antes del cole porque hace mucho calor no son ninguna solución"Beatriz García
— Secretaria de Enseñanza de UGT Servicios Públicos
“Nos alegra ver que el ministerio se ha puesto a trabajar en ello, pero su propuesta es muy ambigua. No deja de ser una declaración de intenciones, un sencillo primer paso. Iniciativas como reorganizar horarios o salir antes del cole porque hace mucho calor no son ninguna solución. Además, al no ir acompañada de una partida económica, las comunidades alegarán que no tienen dinero para poner en marcha ninguna medida”, lamenta Beatriz García, secretaria de enseñanza de UGT Servicios Públicos.
Edificios obsoletosLos centros educativos son, en su mayoría, edificios obsoletos con escasos sistemas de climatización y patios asfaltados. El mantenimiento depende de los ayuntamientos, pero las comunidades autónomas también pueden solicitar fondos al Gobierno. En Cataluña, el Govern de Pere Aragonès impulsó un plan de choque contra las altas temperaturas. Se climatizaron 207 centros y se distribuyeron más de 12.500 ventiladores. Sin embargo, familias y docentes aseguraron que la iniciativa era insuficientes. De hecho, la instalación de los climatizadores se suele limitar al comedor y alguna sala de uso general. El pasado mes de mayo, el Consorci d'Educació de Barcelona anunció la inminente climatización de 30 centros educativos. Para ello el Ayuntamiento de Barcelona anunció una inversión de 23 millones de euros.
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