Gemma Triay (Alayor, 1992) es un ejemplo de profesionalidad y resiliencia. Instalada en la élite del pádel mundial junto a la argentina Delfi Brea, la jugadora de revés atendía en exclusiva a Mundo Deportivo y La Chiquita Padel en la previa del Málaga P1, un torneo que acabaría conquistando de manera heroica.
Gemma Triay (Alayor, 1992) es un ejemplo de profesionalidad y resiliencia. Instalada en la élite del pádel mundial junto a la argentina Delfi Brea, la jugadora de revés atendía en exclusiva a Mundo Deportivo y La Chiquita Padel en la previa del Málaga P1, un torneo que acabaría conquistando de manera heroica.
Muy buenas Gemma, ¿Cómo estás?
Muy bien, ya en Málaga y con ganas de empezar el torneo.
Esta semana volvéis a competir en Málaga. ¿Qué tiene de especial para vosotras jugar un torneo en España.
Es como un soplo de aire fresco. Ahora que el circuito se ha internacionalizado tanto y viajamos constantemente al extranjero, jugar en casa es un regalo. Poder sentir el calor de la afición española y tener a mi familia y amigos apoyándome en las gradas es un plus de motivación.
Premier Padel todavía no ha celebrado ningún torneo en Menorca. ¿Te haría ilusión volver a jugar un torneo en casa?
Ojalá. Sinceramente, los torneos que he jugado en Menorca los he disfrutado muchísimo. Es una sensación que solo entiendes cuando la vives, y yo he tenido la suerte de hacerlo durante cuatro años y cinco torneos, si no recuerdo mal. Además, un año también se disputó allí el Master Final, el del COVID. Es algo súper especial. Ver a tanta gente conocida, a personas que te han acompañado siempre, venir a verte jugar... es una sensación única. Ojalá algún día pueda volver a competir y disfrutar de un torneo cerca de los míos.
Antes del parón veraniego afrontáis tres torneos P1 consecutivos (Málaga, Pretoria y Londres). ¿Cómo encaras este tramo tan decisivo de la temporada?
Somos conscientes de que afrontamos el último sprint antes de las vacaciones. Evidentemente, ya se empieza a notar el cansancio, tanto mental como físico, así que ahora toca hacer un último esfuerzo. Hay que cuidarse mucho, dar prioridad al descanso, alimentarse e hidratarse bien, porque a estas alturas de la temporada cada detalle cuenta. Llegamos con ganas de hacerlo bien. Es el último esfuerzo antes del parón de verano, que seguramente nos vendrá muy bien para recargar pilas y afrontar la segunda mitad del año con ilusión.
Gemma TriayAdeslas.Hasta qué punto es importante llegar a las vacaciones con buenas sensaciones? El año pasado, en Tarragona, lograsteis justo el número 1 antes del parón...
Sería maravilloso poder cerrar este bloque de tres torneos de la mejor manera posible. Sería lo ideal para desconectar con tranquilidad, tanto mental como físicamente. De todas formas, tampoco cambiaría demasiado el planteamiento si las cosas no salieran del todo bien, porque intentaría hacer lo mismo. Pero es evidente que siempre es más fácil afrontar el parón cuando cierras la primera mitad de la temporada con buenas sensaciones y resultados positivos. Es lo que buscamos y por lo que trabajamos cada día. Todo lo que dependa de nosotras intentaremos hacerlo para que así sea.
Con la unión de Bea-Paula y Ari-Andrea, el circuito femenino está realmente igualado, con una pelea por el número 1 que parece no dar margen de error. ¿Cómo se gestiona esa presión a nivel mental cuando cada partido puede marcar la diferencia?
Sinceramente, no me sorprende. Desde el inicio de la temporada pensaba que iba a ser un año muy entretenido, pero también muy exigente. Creía que habría tres parejas peleando por el número uno y que esa lucha se mantendría abierta hasta el final del año. De momento, el tiempo me está dando un poco la razón.Creo que es muy bueno para el pádel femenino, para los aficionados y también para nosotras, porque nos obliga a mejorar cada día y a mantener siempre esa ambición de seguir creciendo. ¿Cómo lo gestiono? Intentando vivir el presente. Me centro en el día a día, en seguir mejorando, en incorporar cosas nuevas a mi juego, en estudiar a las rivales y en buscar la manera de contrarrestarlas. Es un proceso muy bonito, aunque también tiene una parte estresante. Vivimos con presión durante muchas semanas y, cuando no competimos, seguimos trabajando pensando en el siguiente torneo. Son muchos meses en los que hay que gestionar muy bien las emociones. Ahora lo vivo con mucha más tranquilidad y alegría que hace unos años. También hay un trabajo importante con mi psicóloga, que me ayuda a relativizar las cosas, a poner el foco en lo que realmente importa y a normalizar tanto las victorias como las derrotas. Creo que eso es clave para no obsesionarse con el ranking o con un número, sino con el trabajo diario. Confío en que, si seguimos haciendo bien las cosas y somos capaces de plasmar ese trabajo en la pista, tendremos opciones de seguir ganando torneos y de terminar el año de la mejor manera posible.
Delfi Brea - Gemma Triay y Paula Josemaría - Bea González, en el Málaga P1Premier PadelEn tu carrera has vivido la presión tanto de defender el número como la de intentar recuperarlo. ¿Qué situación se disfruta más y cuál resulta más complicada de gestionar?
Creo que es muy ilusionante luchar por alcanzar el número uno cuando todavía no lo has conseguido. Es dificilísimo, pero, de alguna manera, también hay menos presión. En cambio, cuando ya ocupas esa posición y tienes que defenderla, la exigencia aumenta, porque estás intentando conservar algo que ya es tuyo, pero que puedes perder si otras parejas lo hacen mejor. Por eso intento afrontar cada temporada como si empezara de cero. Soy muy consciente de que el año pasado terminé como número uno, pero eso no significa nada. Lo único que importa es lo que hagas esta temporada. Si hay una o varias parejas que lo hacen mejor que nosotras, serán ellas las que acaben como número uno. Al final, no estoy tan centrada en el ranking como en el trabajo diario, en rendir bien y en disfrutar del camino. Creo que no ayuda empezar un torneo pensando que, por ser la número uno, tienes la obligación de ganar. Eso solo añade presión y hace que disfrutes menos. Prefiero ir partido a partido, centrarme en el siguiente reto, fluir en la pista e intentar dar mi mejor nivel. Esa es la forma en la que más disfruto y con la que mejor estoy conviviendo ahora mismo
Ahora lleváis ya un año y medio jugando con Delfi. ¿En qué punto dirías que está vuestro proyecto?
Ya estamos en un punto en el que nos conocemos mucho más. Dentro de la pista sabemos cómo juega la otra, qué necesitamos tanto a nivel de comunicación como emocional. Ya no partimos de cero, como nos ocurrió la temporada pasada. Eso hace que muchas cosas salgan de forma mucho más natural y que no tengamos que estar tan pendientes la una de la otra. Creo que está siendo un año positivo, aunque somos muy conscientes de la dificultad que tiene competir al máximo nivel porque hay muchísima competencia. Aun así, las dos sabemos que todavía tenemos mucho margen de mejora. Ha habido momentos en los que hemos jugado muy bien y otros en los que no tanto, pero lo importante es que somos conscientes de ello. Creo que es bueno naturalizarlo, aceptarlo y seguir trabajando para encontrar nuestra mejor versión y ser capaces de mantenerla durante el mayor tiempo posible.
Delfi Brea y Gemma Triay tocan el cielo en MálagaPremier PadelMás allá de la lucha entre las tres primeras parejas, el circuito vuelve a moverse con nuevos cambios. ¿Qué te parecen las nuevas parejas Marta Ortega-Sofía Araújo y Claudia Fernández-Martina Calvo?
No soy muy partidaria de que haya tantos cambios de pareja. Me gustaría que existiera algún tipo de norma para limitar estas situaciones, aunque entiendo que es muy complicado regularlo, sobre todo cuando hay lesiones de por medio. Al final forma parte del deporte. Cuando una pareja siente que las cosas no funcionan, es lógico que busque alternativas. En ese sentido, entiendo que Claudia y Martina hayan decidido unirse. Son dos jugadoras muy jóvenes, con muchísimo potencial. Quizá podrían haberse juntado antes, pero al final era una unión que, tarde o temprano, parecía que iba a producirse. En cuanto a Sofía y Martita, creo que era la mejor opción para las dos. Ya han demostrado que pueden rendir a un nivel muy alto y se conocen perfectamente. Van a ser dos parejas muy fuertes. Ya sabemos de lo que son capaces Sofía y Martita, y ahora habrá que ver cómo se adaptan Claudia y Martina, aunque no tengo ninguna duda de que también serán una pareja muy competitiva.
Con la temporada ya empezada, decidiste cerrar tu etapa junto a Rodri Ovide y buscar un cambio de aires con Seba Nerone. Después de estos primeros meses trabajando juntos, ¿qué te está aportando Seba?
Soy muy feliz con Seba. Nos conocemos desde hace muchos años y siempre hemos tenido una relación muy buena. Antes de trabajar juntos ya me gustaba escucharle cuando comentaba partidos, por cómo entendía el pádel, la calma que transmitía en los banquillos y la claridad que tenía a nivel táctico. Cuando surgió la posibilidad de trabajar con él, sentí que encajaba conmigo tanto en el plano personal como en el profesional. Ahora que compartimos el día a día, estoy muy feliz. Me hace todo mucho más ameno. Además, tenemos muchas aficiones en común. Aprovechamos los torneos para conocer las ciudades, salir a comer, montar en bici o dar un paseo. Siempre encontramos la manera de hacer planes, porque los dos somos muy inquietos. Seba también es una persona muy activa, le encanta hacer deporte, correr y llevar una vida saludable. Tenemos un estilo de vida muy parecido y eso me aporta muchísimo. Pasamos muchas semanas fuera de casa y compartir ese día a día con el equipo, disfrutándolo, hace que todo sea mucho más llevadero. Para mí, eso es esencial.
Brea, Nerone y Triay triunfan en CancúnR.S.Estamos en año de Mundial y hace apenas unos días se confirmó que volverá a disputarse en Qatar. Además, España estrena seleccionadora con Carolina Navarro. ¿Cómo ves esa convocatoria? A priori eres una de las fijas, pero el nivel y la competencia son altísimos...
Carol tiene un buen marrón (ríe). Me la encontré en Valladolid y se lo dije: "no me gustaría estar en su piel". Por suerte, España tiene muchísimas jugadoras de un nivel altísimo y no va a ser nada fácil confeccionar el equipo. Por mi parte, intentaré hacerlo lo mejor posible para ganarme la convocatoria y luego será ella quien tenga que tomar la decisión. El Mundial es un torneo diferente a cualquier otro. Nos ponemos la camiseta de España y todas remamos en la misma dirección, junto a compañeras con las que normalmente competimos cada semana. Se vive un ambiente muy especial, hacemos mucho equipo y lo pasamos en grande. Además, este año estrenamos seleccionadora y me hace mucha ilusión que sea Carol. Estoy convencida de que lo va a hacer fenomenal. Es una semana muy especial y siempre se disfruta muchísimo.
Se está hablando mucho de la posible presencia de Alejandra Salazar. ¿Tú que has compartido tanto con ella, te gustaría tenerla en el equipo?
Ale es una jugadora que siempre aporta mucho, tanto dentro como fuera de la pista, así que creo que tiene opciones de estar. Pero la decisión no será nada fácil, ya que hay muchas jugadoras con un nivel altísimo. Ahí también está Martita, que ha demostrado el nivel que tiene y ha conseguido victorias muy importantes. Son decisiones muy complicadas. Además, hay que valorar muchas cosas. Para algunas jugadoras puede ser el último Mundial y para otras habrá más oportunidades en el futuro, pero la seleccionadora tiene que tomar la decisión pensando en el rendimiento y en lo que considere mejor para el equipo. Estoy segura de que escogerá lo que crea más conveniente.
Alejandra Salazar y Gemma Triay, ganadoras del Master Final 2022Adeslas PadelHablando precisamente de Alejandra, hace poco reconoció en una entrevista que su mayor arrepentimiento era no haber aceptado volver a jugar contigo cuando la llamaste. ¿Te queda también esa espina clavada de no haber podido vivir una segunda etapa juntas?
Sin duda, es una de las cosas que me han quedado un poco pendientes. Me da pena no haber podido cerrar mi etapa con Ale de la mejor manera. Es algo que me sabe mal, porque me habría encantado poner el broche final a la etapa de 'Triazar' compitiendo juntas, con la alegría y el espíritu de lucha que siempre nos caracterizó. Éramos una pareja que no daba nunca un partido por perdido hasta estrechar la mano de las rivales, y esa mentalidad fue una de nuestras grandes fortalezas. La conexión y la química que tuvimos es muy difícil de encontrar. A veces parece que juntar a dos grandes jugadoras garantiza el éxito, pero no siempre es así. Dos más dos no siempre son cuatro. Lo nuestro se dio en el momento perfecto, cuando las dos estábamos en un gran nivel. Es una etapa que recordaré siempre con muchísima ilusión, felicidad y orgullo por todo lo que conseguimos como equipo.
Para terminar, repasando tu trayectoria me di cuenta de que nunca has tenido una compañera zurda. ¿Te gustaría algún día compartir pista con una zurda?
Me facilitaría la vida para correr un poco menos (ríe). Siempre he pensado que jugar con una zurda tiene ciertas ventajas. Es como tener dos reveses y, si miras la historia del pádel, tanto en categoría masculina como femenina ha habido muchas parejas formadas por una diestra y una zurda que han tenido muchísimo éxito. En mi caso todavía no se ha dado la oportunidad de jugar con una compañera zurda, pero es verdad que, a medida que vas cumpliendo años, agradeces tener que cubrir un poco menos de pista. No me vendría nada mal.
Gemma TriayAdeslas.¿Hay alguna jugadora con la que creas que podrías encajar especialmente bien?
Vienen zurdas con muchísimo potencial. Paula (Josemaría) es la mejor zurda que hay, pero creo que Claudia Jensen está jugando a un nivel altísimo, es una jugadora que siempre me ha encantado. Andrea (Ustero) también está demostrando el nivel que puede tener. Ya el año pasado sabíamos que era una jugadora muy peligrosa, pero ahora está encontrando una regularidad muy importante. Además, físicamente ha mejorado mucho y está tomando cada vez mejores decisiones en la pista. Creo que va a ser una jugadora buenísima. Y por detrás también vienen más jóvenes. Por ejemplo, Giulia dal Pozzo está creciendo mucho y creo que tiene cualidades para llegar muy arriba.