Las organizaciones empresariales cuestionan desde la prohibición de fumar en terrazas hasta la equiparación regulatoria de los cigarrillos electrónicos y otros productos sin humo
El Gobierno aprueba el endurecimiento de la ley antitabaco y autoriza l
La aprobación este martes por el Consejo de Ministros del proyecto de ley antitabaco que será remitido a las Cortes para iniciar su tramitación parlamentaria ha activado la oposición de varios sectores económicos afectados por las nuevas restricciones. Hostelería, turismo, transporte profesional y empresas vinculadas al vapeo han expresado su rechazo a distintos aspectos de la futura norma, desde la prohibición de fumar en terrazas hasta el tratamiento regulatorio previsto para los cigarrillos electrónicos y otros productos sin humo.
El texto impulsado por el Ministerio de Sanidad amplía los espacios libres de humo, equipara las restricciones aplicables a vapeadores y otros dispositivos con las del tabaco convencional e introduce nuevas limitaciones destinadas a reforzar la protección de los menores. Aunque la ley inicia ahora su recorrido parlamentario y aún puede sufrir modificaciones, las organizaciones afectadas han comenzado a trasladar sus objeciones con el objetivo de influir en el debate parlamentario.
Las terrazas centran el rechazo de la hosteleríaLa prohibición de fumar en las terrazas de bares y restaurantes se ha convertido en uno de los aspectos que más rechazo ha generado en el sector hostelero.
Las asociaciones empresariales consideran que la medida puede generar dificultades para miles de negocios y sostienen que el consumo de tabaco podría desplazarse a las inmediaciones de los establecimientos sin resolver el problema que pretende abordar la norma.
Hostelería de España y otras organizaciones del sector recuerdan además que la hostelería española está integrada mayoritariamente por pequeñas y medianas empresas, que serían las encargadas de aplicar las nuevas restricciones en su actividad diaria. Distintas patronales han reclamado que esta medida sea revisada durante la tramitación parlamentaria.
El turismo teme efectos sobre la competitividad del destino EspañaLa futura normativa también ha suscitado reacciones dentro de la industria turística. Algunas organizaciones del sector han trasladado su preocupación por el posible efecto que las nuevas limitaciones puedan tener en la percepción de determinados visitantes internacionales, especialmente procedentes de algunos de los principales mercados emisores hacia España.
Según estas entidades, las restricciones incluidas en el proyecto podrían influir en la elección de destino de una parte de los turistas que visitan habitualmente el país. Sobre esta base, reclaman que durante la tramitación de la ley se valore también el posible impacto económico de las medidas sobre una de las principales actividades económicas españolas.
Los transportistas cuestionan las restricciones en vehículos de trabajoOtro de los sectores que ha mostrado sus reservas es el transporte profesional. La Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer) ha cuestionado la prohibición de fumar o vapear en vehículos de uso laboral cuando el conductor viaja solo durante gran parte de la jornada.
Las organizaciones representativas del sector consideran que la medida debería tener en cuenta las particularidades de una profesión marcada por largas horas de conducción. Algunas asociaciones han planteado además dudas sobre sus posibles implicaciones para la seguridad vial y sobre la proporcionalidad de la restricción en determinados supuestos profesionales.
El vapeo rechaza la equiparación con el tabaco convencionalLa oposición más específica procede de la Unión de Promotores y Empresarios del Vapeo (UPEV), que critica que los cigarrillos electrónicos y otros productos sin humo queden sometidos a restricciones similares a las previstas para el tabaco convencional.
La patronal sostiene que la futura legislación no distingue suficientemente entre los productos de combustión y las alternativas sin humo. Según su posición, la regulación debería diferenciar entre los productos tradicionales del tabaco y los dispositivos sin combustión.
UPEV ha advertido además de que la reforma puede convertirse en una oportunidad perdida para desarrollar una regulación específica para estos dispositivos y ha defendido que la futura ley incorpore normas diferenciadas para el vapeo respecto al tabaco convencional. Para respaldar esta postura, la organización cita experiencias regulatorias desarrolladas en otros países.
El proyecto aprobado por el Consejo de Ministros deberá ahora iniciar su tramitación en el Congreso, donde los grupos parlamentarios podrán presentar enmiendas y modificaciones. Será en esa fase cuando la hostelería, el turismo, el transporte profesional y el sector del vapeo intentarán trasladar sus propuestas para modificar algunos de los puntos más controvertidos de la norma.