Una mujer de unos 50 años fue detenida en la madrugada del pasado domingo por la Policía Nacional por dejar solo a su nieto, de menos de diez años, en su domicilio de Palma. El niño estaba muy asustado y se asomó al balcón para pedir ayuda a gritos. Cuando regresó la mujer explicó que había tenido que salir a "hacer unas compras".
Una mujer de unos 50 años fue detenida en la madrugada del pasado domingo por la Policía Nacional por dejar solo a su nieto, de menos de diez años, en su domicilio de Palma. El niño estaba muy asustado y se asomó al balcón para pedir ayuda a gritos. Cuando regresó la mujer explicó que había tenido que salir a "hacer unas compras".
La intervención policial se produjo sobre la una de la madrugada del pasado domingo, cuando al central del 091 recibió avisos de que había un niño pidiendo ayuda a gritos desde un balcón de un cuarto piso en una finca de Palma.
Una patrulla policial acudió al lugar y encontraron a varias personas en la calle, mirando al niño que estaba en el balcón. Los agentes subieron al cuarto piso y una vecina, que vive en el piso de al lado, les permitió ir a su balcón, contiguo al del niño. Desde allí una agente se puso a hablar con el menor para tratar de tranquilizarlo.
El pequeño, que estaba muy nervioso, explicó que estaba solo en casa porque su abuela había ido a buscar a un familiar. Le dijo a la agente que no podía abrir la puerta del piso porque estaba cerrada con llave, y le pidió que se quedara con él en el balcón.
La agente de Policía mantuvo una conversación con el niño y trató de convencerle para que se metiera dentro de la vivienda, mientras sus compañeros planificaban cómo podían entrar en el piso. Mientras tanto, otros policías se entrevistaron con varias vecinas del inmueble, que manifestaron que esa misma noche, sobre las once, habían encontrado al niño solo, gritando en el rellano del cuarto piso y con la puerta de su casa abierta. Estas mujeres habían avisado a la abuela, que volvió al cabo de media hora, malhumorada porque la habían molestado. Cogió al niño y se metió con él en la casa.
Posteriormente otra vecina había oído gritar al niño pidiendo ayuda desde el balcón, por lo que se había quedado con él para tranquilizarlo hasta que llegó la Policía.
Mientras los policías realizaban estas diligencias apareció a la abuela del menor. La mujer afirmó que había salido a "hacer unas compras" y que le había dejado solo apenas diez minutos. Los policías contactaron con la madre del niño, que estaba trabajando, y localizaron a un familiar para que se hiciera cargo del menor. La abuela fue detenida por un delito de abandono de menor.
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