Ya terminó el mes de agosto y damos la bienvenida a septiembre. Regreso a la oficina, vuelta al cole... En definitiva, a la rutina. Y tras el verano, los cambios de horarios, la exposición a la luz, las comidas, los viajes y la actividad social pueden alterar el reloj biológico. Sin embargo, para el doctor Guillermo Recatero, especialista en Medicina del Sueño, medicina regenerativa, salud integrativa y longevidad saludable, el problema no siempre empieza en la noche, sino que muchas veces se construye durante todo el día.