El pasado domingo 13 de septiembre, los participantes de la Racefaster Half Marathon, en el norte de Nueva Jersey, tuvieron que atravesar tramos anegados con agua que convirtieron su ruta de 21 kilómetros en una carrera de obstáculos muy peligrosa.
El pasado domingo 13 de septiembre, los participantes de la Racefaster Half Marathon, en el norte de Nueva Jersey, tuvieron que atravesar tramos anegados con agua que convirtieron su ruta de 21 kilómetros en una carrera de obstáculos muy peligrosa.
A pesar de que la prueba tenía inicialmente prevista su salida a las 8 de la mañana, los organizadores retrasaron el comienzo dos horas debido a las fuertes lluvias y al empeoramiento de las condiciones meteorológicas.
Para entonces, el National Weather Service (NWS) había emitido un Flash Flood Warning. El aviso, publicado a las 8:53 de la mañana, advertía de inundaciones repentinas en curso y describía la situación como potencialmente mortal, pero la prueba siguió adelante y muchos corredores fueron los encargados de compartir a través de sus redes sociales la insólita escena.
Los corredores se encontraron con las consecuencias de esas precipitaciones torrenciales a lo largo del recorrido, especialmente en zonas próximas al Saddle River County Park. Caminos y pasos inferiores quedaron cubiertos por el agua, y algunos participantes tuvieron que avanzar por zonas inundadas con fuertes corrientes.
Varios runners, como la corredora Marijana Dinic, explicaron posteriormente que el agua llegó aproximadamente a la cintura o al pecho y que, en uno de los tramos, tuvo que agarrarse a una barandilla mientras trataba de avanzar contra la corriente. No todos decidieron continuar. Megan Chesney, otra participante, abandonó la carrera al encontrarse con el agua. Su principal preocupación era no poder saber qué había bajo la superficie.
Uno de los participantes cuya experiencia se hizo especialmente conocida fue Zac Clark, antiguo concursante de The Bachelorette, un popular reality show televisivo. Clark publicó imágenes en las que se le veía atravesando las aguas junto a otros corredores. Pese a las dificultades, completó la prueba en 1:40:42 y terminó tercero en su categoría de edad.
Alrededor de 250 corredores habrían completado la carrera, aunque no existe, según las fuentes disponibles, una cifra oficial publicada por los organizadores que permita verificar independientemente el número total de participantes o abandonos.
La decisión de mantener la prueba provocó críticas entre algunos corredores, ya que muchos confiaron en los organizadores de la prueba... y se encontraron con unas lluvias torrenciales que imposibilitaban una media maratón normal y corriente.
Hasta ahora no se han encontrado informes fiables de fallecimientos ni de lesiones graves entre los participantes, por lo que la carrra solamente deja una imagen difícil de olvidar y dos formas de encarar este suceso: para algunos fue una prueba de resistencia, mientras que para otros, una situación que nunca debería haber llegado a producirse.