Los pendientes de gran tamaño, las formas escultóricas y las piezas que parecen rescatadas de un joyero antiguo se convierten en el accesorio más fácil para transformar los looks de otoño.
Durante varias temporadas, el joyero se había vuelto cada vez más discreto. Aros pequeños, cadenas finas, pendientes diminutos y piezas pensadas para acompañar el look sin llamar demasiado la atención. Sin embargo, este otoño esa discreción empieza a perder terreno frente a una tendencia mucho más rotunda: los pendientes XXL vuelven a ocupar el centro del estilismo.
Y no hablamos únicamente de pendientes grandes. Lo que realmente define este regreso es su estética. Dorados envejecidos, superficies irregulares, formas escultóricas, piedras de colores, perlas de tamaño exagerado y diseños que podrían haber salido perfectamente de un joyero de los años 80 o 90.
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Son pendientes que tienen algo de pieza encontrada. De esa joya que podríamos descubrir en un mercadillo de antigüedades o rescatar del joyero de nuestra madre o nuestra abuela y que, combinada con prendas actuales, adquiere un aspecto completamente diferente
Del minimalismo a las joyas que se hacen notarEl cambio resulta especialmente evidente después de varias temporadas en las que el minimalismo también había llegado a los accesorios. Las joyas pequeñas encajaban perfectamente con esa manera de vestir basada en prendas sencillas, colores neutros y complementos muy depurados.
Ahora el péndulo comienza a moverse hacia el extremo contrario. No significa que desaparezcan las joyas minimalistas, pero sí que conviven con piezas mucho más visibles que ya no intentan pasar desapercibidas.
El truco está en llevarlos con prendas muy sencillasQuizá por eso esta tendencia resulta bastante más fácil de incorporar al armario de lo que parece. No exige cambiar nuestra manera de vestir, sino únicamente añadir un accesorio con suficiente personalidad.
Unos pendientes dorados XXL pueden transformar un jersey de cuello redondo y unos vaqueros. Un diseño con piedras de colores funciona con un vestido negro. Y unos pendientes escultóricos pueden ser justo lo que necesita una camisa blanca para dejar de parecer demasiado básica.
También funcionan especialmente bien con las prendas que regresan cada otoño: americanas, gabardinas, jerséis de punto, abrigos de lana y vestidos oscuros. Cuanto más sencilla sea la ropa, mayor protagonismo adquiere la joya.
Una tendencia capaz de cambiar los básicos de siempreLa ventaja de los accesorios es que permiten acercarse a una tendencia sin renovar medio armario. Y los pendientes XXL cumplen especialmente bien esa función.
Las mismas prendas que llevábamos el otoño pasado pueden adquirir otro aspecto simplemente cambiando unos pequeños aros por unos pendientes dorados de gran tamaño. No hace falta mucho más.
Después de años en los que las joyas parecían destinadas a integrarse silenciosamente en el estilismo, este otoño vuelven a querer ser vistas. Y esos pendientes enormes, dorados y ligeramente retro que hasta hace poco podían parecernos demasiado excesivos empiezan a tener todo el sentido.
Pendientes XXL para sumarse a la tendenciaLas firmas también están recuperando esta estética a través de pendientes dorados, diseños escultóricos, piedras, perlas y formas de inspiración vintage. Desde modelos que pueden llevarse a diario con un jersey hasta piezas mucho más especiales, hay opciones para acercarse a la tendencia con distintos grados de atrevimiento.

Una de nuestras primeras propuestas son estos pendientes largos de la firma española Dosprimeras. Se trata de unos pendientes con chapado de oro de 18 quilates. Cuentan con dos cadenas y un diseño de flor. Es una opción perfecta para novias. Precio: 115 euros.

Otro diseño ideal son estos pendientes de la firma Paulet. Se trata de un modelo minimalista compuesto por un trío de cristales mini. Cuentan con una roseta luminosa que aporta mucha luz al rostro. Son unos pendientes de inspiración antigua muy ligeros y modernos al mismo tiempo. Precio: 330 euros.

Si prefieres una propuesta en dorado, te recomendamos estos pendientes largos de la firma Vidal & Vidal. Son unos pendientes en plata de ley 925 bañados en platino, garantizando una mayor durabilidad. Cuentan con detalle de circonitas blancas. Precio: 250 euros.

Por último, otros pendientes muy especiales son estos de la firma Laia Varela. Se trata de unos pendientes en plata de ley y plata bañada en oro con perlas cultivadas en agua dulce. Un diseño realizado a mano y bajo pedido. Precio: 55 euros.
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