23/09/2026 a las 06:17h.
Crecer en un entorno menos favorable no significa que el porvenir sea igual. Prueba de ello son los datos que arroja el Atlas de Oportunidades, un proyecto de la Fundación Felipe González en colaboración con la Fundación COTEC que recoge el fenómeno de la movilidad social a nivel nacional. El estudio busca justificar que el entorno económico en el que uno nace condiciona a los posteriores y evaluar las posibilidades que tienen los españoles de prosperar con respecto a sus progenitores.
Para realizar esta publicación, han recogido los datos de la renta de tres millones de personas, nacidas entre 1984 y 1990, y los han comparado con los de sus progenitores. Estos mismos datos señalan que, en Burgos, aquellos que se criaron dentro del 20% de los hogares con menos ingresos económicos ahora pertenecen, de media, al 56,12 % que está en una clase superior. Este es el mayor crecimiento a nivel nacional de todas las provincias.
De igual forma, aunque no encabezando la tabla, aquellos que nacen en el extremo con mayor renta tienden a permanecer en el mismo. En este sentido, es Ávila donde más se mantienen aquellos que tienen una renta alta, mientras que Guadalajara es el territorio en el que menos lo consiguen.
De todos aquellos que partían del tramo más bajo del escalafón económico en la provincia de Burgos, solo se mantienen en él dos de cada diez personas. Al siguiente tramo, comprendido entre el 20 y el 40 por ciento, ascendieron el 16% de las personas. Incluso hay un 18% de los descendientes de aquellos con menor renta que han logrado ascender al escalafón más alto.
En el otro lado del espectro, más de un tercio de las personas que se criaron dentro de hogares que contaban con el 20% de los ingresos más altos de la época se mantienen en ese umbral. Aunque también hay quien ha pasado de estar en este grupo al contrario: un 18,04% de personas que nació en el tramo más agraciado ahora está en el más pobre.
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Este fenómeno no trasciende de igual manera en los diferentes puntos de la provincia. Ni siquiera dentro de la ciudad de Burgos. Aunque el estudio solo recoge los datos de algunos de los principales municipios del territorio burgalés, la gran mayoría de estos siguen la tendencia general de prosperar económicamente hacia una renta más elevada.
Sin embargo, existen excepciones dentro de este listado. Es el caso de localidades como Lerma, Pradoluengo o Salas de los Infantes, donde el crecimiento ha sido regresivo. El caso más llamativo es el de la villa ducal, ya que presenta uno de los mayores progresos positivos de toda la provincia, pero también presenta un fuerte retroceso de aquellos que nacieron dentro del umbral más enriquecido.
En cuanto a la ciudad de Burgos, el barrio que presenta una menor progresión económica entre hijos y padres es El Crucero, así como el centro de la capital. De igual forma, esta zona es, junto con Gamonal y Capiscol, en la que más se ha mantenido la riqueza entre generaciones.
Aunque Burgos se presenta como uno de los territorios a nivel nacional como para poder progresar económicamente, el factor hereditario sigue jugando un gran papel en cuanto a las ganancias se refiere. Prueba de ello es que, por cada persona que alcanza el escalafón más alto de las rentas partiendo desde el más bajo, dos se han mantenido después de haber nacido en él.