Las tecnológicas presionan para evitar nuevas restricciones, la industria exige garantías de acceso y Bruselas quiere reducir la dependencia extranjera
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20/09/2026 a las 00:06h.
La inteligencia artificial ha dejado de competir únicamente por ingenieros, chips y mejores modelos. Su expansión devora recursos mucho más físicos: electricidad, agua, suelo y, ... sobre todo, capacidad de red para levantar los centros de datos que sostienen la nueva economía digital. También ha abierto otra carrera por las reglas que decidirán quién accede a esos recursos, cuánto paga por ellos y bajo qué condiciones puede utilizarlos.