Los datos fríos de un padrón municipal suelen ser de difícil interpretación excepto si media la valoración cualitativa del respectivo ayuntamiento. Ante el delicadísimo cóctel social sinhogarismo, fraudes, infravivienda que rezuman las estadísticas municipales, los alcaldes suelen asumir un perfil bajo. Salvo que exista un interés político como el de Josep Maria Vallès, alcalde de Sant Cugat del Vallès, el bastión catalán de Junts donde los posconvergentes que gobiernan junto con ERC desde el 2023 llevan dos años marcando músculo en torno al endurecimiento de las políticas del padrón. Un avispero que también está zarandeando la extrema derecha, tanto por el flanco de Aliança Catalana como por el de Vox.Seguir leyendo....