Las personas con pérdida auditiva presentan un 32% más de riesgo de desarrollar demencia. Son datos, de un metaanálisis realizado por investigadores españoles, que este lunes pone sobre la mesa la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) que, además, reclama la implantación de un programa nacional de cribado auditivo a partir de los 60 añosSeguir leyendo....
Las personas con pérdida auditiva presentan un 32% más de riesgo de desarrollar demencia. Son datos, de un metaanálisis realizado por investigadores españoles, que este lunes pone sobre la mesa la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) que, además, reclama la implantación de un programa nacional de cribado auditivo a partir de los 60 años
La sociedad científica señala que la relación entre audición y salud cerebral "es uno de los campos que más interés está despertando en la investigación sobre envejecimiento" y nuevos estudios publicados en 2026 y 2025 aportan datos que refuerzan esta asociación, "aunque todavía no permiten afirmar que la hipoacusia sea una causa directa de demencia".
InvestigacionesUno de los trabajos más recientes procede de investigadores del Hospital Universitario Miguel Servet, la Universidad de Zaragoza y profesionales del servicio de Atención Primaria de Zaragoza, publicado este año en American Journal of Otolaryngology.
Se trata de un metaanálisis centrado exclusivamente en estudios de cohortes en los que la pérdida auditiva había sido medida objetivamente mediante audiometría. Los investigadores identificaron inicialmente 5.349 artículos, de los que 11 estudios de cohortes cumplieron los criterios establecidos para la revisión sistemática y ocho pudieron incorporarse al metaanálisis. En aquellos que estudiaron la aparición posterior de demencia, la pérdida auditiva se asoció con un 32% más de riesgo.
Condiciones asociadasLa sociedad llama la atención sobre una relación que no debe interpretarse "de manera alarmista: tener hipoacusia no significa que una persona vaya a desarrollar alzhéimer ni otra demencia". Pero apunta que la evidencia disponible indica que ambas condiciones están asociadas, "pero quedan preguntas importantes por responder".
Una pérdida auditiva obliga al cerebro a realizar un mayor esfuerzo para comprender el habla
Los estudios muestran de "forma consistente" que las personas con pérdida auditiva tienen un mayor riesgo de deterioro cognitivo y demencia a lo largo del tiempo, indica la sociedad. Existen distintas hipótesis para explicar la relación: una pérdida auditiva obliga al cerebro a realizar un mayor esfuerzo para comprender el habla o las dificultades para comunicarse pueden favorecer el aislamiento social.
Otra posibilidad que la investigación continúa estudiando es que la pérdida de audición y el deterioro cognitivo compartan algunos mecanismos relacionados con el envejecimiento, los factores vasculares o determinados procesos neurodegenerativos. En ese supuesto, la hipoacusia podría actuar, al menos en algunos casos, no solo como factor de riesgo potencialmente modificable, sino también como una señal temprana de una mayor vulnerabilidad cerebral.
Señal de alerta¿Puede entonces la pérdida de audición funcionar como una señal de alerta años antes?, se preguntan los otorrinos. Un estudio del Framingham Heart Study publicado en noviembre de 2025 en JAMA Network Open analizó la relación entre la audición y diferentes indicadores de envejecimiento cerebral. Los participantes con pérdida auditiva leve o superior presentaban posteriormente un menor volumen cerebral y un deterioro más rápido de la función ejecutiva, relacionada con capacidades como planificar, organizarse o tomar decisiones.
Los investigadores estudiaron también la aparición de demencia durante un periodo de seguimiento de hasta 15 años. Las personas con algún grado de pérdida auditiva presentaron un riesgo un 71% superior de desarrollar demencia respecto a aquellas sin pérdida. Los propios autores interpretan estos resultados como una indicación de que la "hipoacusia en la mediana edad podría actuar como un marcador temprano de envejecimiento cerebral y de mayor riesgo futuro de demencia".
Cribado a los 60Aclaran los especialistas que una audiometría no permite predecir quién va a desarrollar alzhéimer, y no debe interpretarse que empezar a oír peor significa estar desarrollando una enfermedad neurodegenerativa. "La evidencia disponible apunta a que la gravedad de la hipoacusia importa, aunque tampoco existe una equivalencia sencilla entre determinados decibelios de pérdida y un porcentaje concreto de riesgo individual de demencia", indican.
Además, esa evidencia "no permite recomendar audífonos como un tratamiento para prevenir el alzhéimer", abundan. Pero sí permite "afirmar con rotundidad que una pérdida auditiva debe ser diagnosticada y tratada adecuadamente por sus propios efectos sobre la comunicación, las relaciones sociales, la autonomía y la calidad de vida".
Con todos estos aspectos, la SEORL-CCC reclama la puesta en marcha de un programa nacional de cribado auditivo para las personas mayores de 60 años, integrado en la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud.
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