La realizadora japonesa Eimi Imanishi se ha inspirado en sus propias vivencias para dirigir su ópera prima
Mariam dejó su casa para vivir con su novio, Sidahmed, la aventura española. La pareja de saharauis se instalaron en España con suerte desigual. Ella estudió marketing e hizo amigos. Él se vio obligado a convertirse en chapero para subsistir. Pero ahora se han reencontrado en El Aaiún, su ciudad natal en el Sáhara Occidental. Sidahmed regresó por desesperación. Mariam, porque fue deportada al quedarse sin trabajo.
La realizadora japonesa Eimi Imanishi, que estuvo casada con un saharaui y vivió en el Sáhara Occidental, se ha inspirado en sus propias vivencias para dirigir su ópera prima, Sombra nómada, que llega hoy a las pantallas españolas.
Sombra nómada cuenta el amargo regreso a casa de Mariam tras su paso por EspañaSombra nómada cuenta el amargo regreso a casa de Mariam con una potente fotografía colorista y la solvente interpretación de Nadhira Mohamed para recorrer la forma de vida en el desconocido El Aaiún. Con las revindicaciones políticas como trasfondo, Mariam va recuperando poco a poco la vida que quiso dejar atrás arropada con la compañía de su madre, sus hermanos y las amigas de la infancia.
Pero las dificultades no son pocas. En casa no hay empleos apetecibles para las mujeres, cuyo destino natural es el matrimonio, por lo que la joven se ve obligada a trabajar como limpiadora y a trapichear con drogas. Tampoco consigue recuperar el cariño de su exnovio, quien la culpa de las desgracias que sufrió durante su estancia en España.
Mariam quiere regresar a su vida española, pero le es imposible porque no tiene dinero y siente que sus amigos españoles le han fallado porque no la pueden ayudar. Como en tantas, por no decir todas las historias de inmigración, la protagonista de Sombra nómada siente que no pertenece ya a ningún lugar.

Licenciada en Derecho (UB) y en Periodismo (URL). Graduada en Estudios Literarios (UB). Máster AGT (Esade). Redactora de Cultura de La Vanguardia