Durante nueve días, Granollers vuelve a teñirse de blanco y azul. La Festa Major de Blancs i Blaus 2026 convertirá entre el 22 y el 30 de agosto la ciudad en un gran escenario de competición, donde las dos colles se enfrentan en pruebas deportivas, juegos, actividades culturales y actos tradicionales con un objetivo común: sumar puntos y llegar al domingo con más victorias que el rival. Todo ello, eso sí, bajo una regla no escrita que define el espíritu de la celebración: Blancs y Blaus son amigos, pero durante la fiesta también son rivales.Seguir leyendo....
Durante nueve días, Granollers vuelve a teñirse de blanco y azul. La Festa Major de Blancs i Blaus 2026 convertirá entre el 22 y el 30 de agosto la ciudad en un gran escenario de competición, donde las dos colles se enfrentan en pruebas deportivas, juegos, actividades culturales y actos tradicionales con un objetivo común: sumar puntos y llegar al domingo con más victorias que el rival. Todo ello, eso sí, bajo una regla no escrita que define el espíritu de la celebración: Blancs y Blaus son amigos, pero durante la fiesta también son rivales.
La rivalidad tiene más de un siglo de historia. Su origen se sitúa en 1897, cuando dos azulejeros de Granollers, el 'hereu' Maynou y en 'Rayo', protagonizaron una competición para descubrir quién era capaz de fabricar más baldosas en una hora. Cada uno de ellos quedó asociado a un color: los partidarios de Maynou fueron los Blaus y los de Rayo, los Blancs. En 1983, un grupo de jóvenes de la ciudad recuperó aquella rivalidad como inspiración para crear el modelo de Festa Major que se mantiene actualmente.
Desde entonces, el pique ha ido mucho más allá de aquella anécdota. Las dos colles organizan buena parte de la programación, junto al Ayuntamiento de Granollers y las entidades de cultura popular y tradicional, y compiten durante toda la semana en una fiesta que definen en su programa como participativa, plural y vinculada a la identidad de la ciudad.
Un reto entre dos mundosEste año los Blancs parten con la condición de ganadores de la última edición. El domingo 23 de agosto, durante la ceremonia de inicio, serán los encargados de retar a los Blaus en El Repte, que comenzará a las 17 horas en la plaza de la Corona y dará el pistoletazo de salida a la competición. La rivalidad continuará durante toda la semana con diferentes pruebas hasta llegar a los últimos enfrentamientos y al veredicto final del domingo siguiente. Entre los actos más representativos se encuentran la Estirada de corda y el Llançament i Passada de rajoles, antes del anuncio de la colla vencedora y del posterior intercambio de pañuelos entre ambos grupos.
Cada bando afronta además la fiesta desde un universo propio. Los Blancs han construido su programación alrededor del «Aeroport Blanc Amador Galí», con propuestas repartidas durante toda la semana: el Correaigua infantil, el sábado 22 y el viernes 28; el 1r Campionat Mundial de Pedra, Paper, Tisora, el martes 25; y los concursos de aviones de papel, el miércoles 26. A ello se suman cenas, conciertos y actividades nocturnas, que arrancan el sábado 22 con el Sopar d’Alta Volada y el concierto de Sicuta y continúan durante la semana con propuestas como el Blanch Electrònic, el jueves 27.
Pero la programación va mucho más allá del enfrentamiento entre colores y se reparte por toda la semana. El sábado 22 arrancará con el deporte de alto impacto de «El Blau més híbrid» y el domingo 23 llegará el ambiente de taberna vasca del Pintxo Pote Musical. El lunes 24 será el turno del «Quadern de vol», una gincana que invita a completar un álbum de cromos con adhesivos escondidos por los comercios de la ciudad, y de «Tic, tac... Tea?», de la colla L'Orbital, que recrea un particular salón de té. La noche del martes 25 estará marcada por el viaje musical a los éxitos de los años 2000 de «2000.mp3», mientras que el miércoles 26 habrá espacio para el humor con los monólogos en catalán de «Acudits al vol». Ya el sábado 29, la cultura senegalesa tomará protagonismo con el Sabar Show, que combinará danzas y gastronomía.
Valoración positiva de las fiestasLa magnitud de la celebración explica también por qué la Festa Major se ha convertido en uno de los grandes acontecimientos del calendario de Granollers. Un estudio sobre el impacto de la fiesta, encargado por la Comisión de Festa Major y presentado por el Ayuntamiento el pasado mes de mayo, cifra en más de 240.000 las personas que moviliza la celebración. La asistencia diaria oscila entre las 20.000 y las 40.000 personas, según los actos, mientras que más del 80% de la población valora positivamente la Festa Major, según las 830 encuestas realizadas a mayores de 16 años.
El mismo estudio sitúa en más de cinco millones de euros el impacto económico que genera la celebración y calcula que por cada euro destinado a la fiesta la ciudad recupera 4,81 euros. El informe también destaca el fuerte sentimiento de pertenencia e identidad que genera entre los granollerenses y su capacidad para convertir la ciudad, a finales de agosto, en un punto de encuentro cultural y social del Vallès Oriental.
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Y cuando llegue el domingo, después de pruebas, música, agua, fuego y miles de participantes vestidos con sus colores, la rivalidad volverá a tener un ganador. Pero solo durante unos minutos. El intercambio de pañuelos entre Blancs y Blaus pondrá el punto final a la competición y recordará la paradoja que sostiene toda la fiesta: competir para celebrar juntos.