Un joven inmigrante inerte, tendido en el suelo con la cara llena de sangre. Sobre la imagen, la palabra Ceuta y una bandera de España. Bajo ella, un texto en árabe ilustra la supuesta noticia: "La primera confirmación del uso de munición real por parte del ejército español para ejecutar a civiles presentes en la Ceuta ocupada…". Ese falso asesinato de un inmigrante es, hasta ahora, la muestra más gráfica de la batalla que se libra en redes sociales dentro de la guerra híbrida abierta desde el 30 de julio con el asalto a Ceuta de miles de personas procedentes de Marruecos.
Un joven inmigrante inerte, tendido en el suelo con la cara llena de sangre. Sobre la imagen, la palabra Ceuta y una bandera de España. Bajo ella, un texto en árabe ilustra la supuesta noticia: "La primera confirmación del uso de munición real por parte del ejército español para ejecutar a civiles presentes en la Ceuta ocupada…". Ese falso asesinato de un inmigrante es, hasta ahora, la muestra más gráfica de la batalla que se libra en redes sociales dentro de la guerra híbrida abierta desde el 30 de julio con el asalto a Ceuta de miles de personas procedentes de Marruecos.
"La desinformación juega un papel en esta batalla", explican fuentes de los servicios de inteligencia al canal de sucesos e investigación de Prensa Ibérica. "En este caso, ese inmigrante se hirió con las piedras de la frontera de El Tarajal al cruzar a España”. Fue atendido, por supuesto. Y está vivo. Pero esa victimización prepara el terreno para "legitimar" cualquier respuesta violenta, explican.

Imagen de una noticia real difundida también en Marruecos. Varios inmigrantes atacaron un vehículo militar español en Benzú el pasado 27 de agosto. Cuatro soldados resultaron heridos. / SUCESOS
Uno de los temas favoritos de la desinformación que ha llegado desde Marruecos tras el asalto a Ceuta son los presuntos malos tratos cometidos por militares contra inmigrantes. Fuentes policiales indicaron a este canal que no hay "ni un solo atestado" abierto contra un militar español por lesiones contra inmigrantes.

Varias noticias falsas difundidas desde Marruecos mostraban supuestos tanques españoles patrullando la ciudad de Ceuta. / SUCESOS
"Estamos en una guerra híbrida", explica el analista de inteligencia Chema Gil, "y las redes sociales sirven para dar cohesión y dinamismo. Activan seguidores, difunden la doctrina, la expanden, los instruyen, a veces facilitan lugares donde conseguir logística y también financiación".

Otra noticia falsa: camiones del ejército marroquí cargados con misiles se dirigen hacia la frontera con Ceuta. / SUCESOS
"Construcción del enemigo""La falsedad detrás de cada historia no es un accidente. Es un instrumento deliberado de construcción del enemigo. Cada falsedad añade un eslabón a la cadena emocional”, explica Gil en uno de sus informes de inteligencia sobre Ceuta. En esa línea, varias noticias falsas sobre abusos de militares españoles a inmigrantes acabaron con el asalto, el 27 de agosto, a un vehículo militar en Benzú y cuatro soldados heridos. Ese ataque, real, fue convenientemente difundido por los mismos canales que habían desinformado antes.
Otras noticias falsas difundidas desde el pasado mes de agosto muestran imágenes de presuntos tanques españoles patrullando la ciudad de Ceuta y misiles patriot marroquíes cargados en vehículos y rumbo a la frontera con España. Una de las más difundidas va acompañada de el texto: "España provoca de nuevo a Marruecos". Y narra incluso que aviones F-16 de Marruecos respondieron a la presencia de los tanques y sobrevolaron la zona: "Ceuta y Melilla son marroquíes y volverán pronto, antes o después".
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Muchas de las noticias falsas difundidas desde Marruecos hablan de una invasión militar de Ceuta. / SUCESOS
Muchos de los canales que difunden esos bulos son nacionalistas marroquíes. Pero, por primera vez en años, se ha detectado una combinación de mensajes de nacionalismo agresivo con otros de contenidos religiosos, una mezcla muy peligrosa que aparece en paralelo. De hecho, 17 yihadistas reconocidos se colaron en Ceuta durante el asalto, como informó este canal de investigación. "El yihadismo", señala Chema Gil, "se cuela en toda clase de protestas, que suelen ser porosas. Así lo hicieron en la primavera árabe".