La protesta en Valladolid ante la sede de la empresa que ha desahuciado a la vecina madrileña desborda a la Policía, que usa la fuerza para contener a los manifestantes que expresaban su solidaridad y exigen medidas efectivas en viviendaEl Ayuntamiento de Madrid rechaza la propuesta de Urbagestión por el piso de Maricarmen y abre una mediación
Cientos de personas se han manifestado este viernes en la calle Santiago de Valladolid, la principal vía comercial de la ciudad, donde se ubica una de las sedes de la empresa Urbagestión, la sociedad que ha efectuado el desahucio de la vecina de Madrid Maricarmen, de 87 años.
Los manifestantes, inicialmente 700 y 800 ante la sede empresarial según la Policía hasta convertirse en miles después, han coreado frases de apoyo a Maricarmen y contra los poderes públicos que no impidieron el desahucio: “Vecina escucha tu lucha es nuestra lucha”, “No toleramos ni un desahucio más” o “Gobierno progresista, hipócrita y rentista”.
En la protesta, convocada por el Sindicato de Vivienda de Valladolid, han mostrado su solidaridad con la afectada para además, “poder visibilizar los muchos otros desahucios y los muchos otros casos que existen como el de Mari Carmen en nuestra propia provincia de Valladolid, donde se dan dos desahucios al día”, según ha indicado la portavoz del Sindicato de Vivienda, Elisa Millán.
“Esta concentración no se convoca simplemente para avergonzar o señalar a Urbagestión, sino que se convoca para señalizar y dar visibilidad a todos los casos que estamos teniendo de desahucios, de subidas del alquiler increíblemente abusivas, ninguna respuesta por parte de los poderes públicos, ni por parte del Estado o a efectos de crear una alternativa habitacional para que ninguna persona acabe viviendo en la calle”, han explicado.
La portavoz ha asegurado que en la provincia de Valladolid ya son 180 los desahucios registrados este año según estadísticas del Consejo General del Poder Judicial, “una media de dos al día”, como ha remachado.
La manifestación ha proseguido desde la calle Santiago hacia la plaza Zorilla, momento en que se han producido un desborde por la cantidad de asistentes. La Policía Nacional, con los cascos puestos y porras, ha empleado la fuerza para intentar que la protesta se volviera a encauzar, golpeando a algunos de los asistentes a la misma entre protestas de los manifestantes en momentos de gran tensión.
La protesta ha seguido después por la calle Miguel Íscar en dirección a la plaza de España, siguiendo el recorrido habitual de las protestas en la ciudad, vigilada por un amplio despliegue policial.
Los convocantes han advertido que “el problema de la vivienda no es sencillo y tampoco pretendemos que se haga una solución populista o espontánea en la que simplemente se haga algún real decreto-ley que trate de crear o generar algún parche que solucione de manera temporal la situación”. Por ello desde el Sindicato apuestan por crear “un movimiento social y una organización de clase que tenga una virtualidad en el largo plazo y que procure conquistar en la calle —y no solamente en la vía parlamentaria, porque hemos visto cómo ha salido anteriormente con el 15M— el derecho a una vivienda gratuita, una vivienda universal para todos y una vivienda de calidad, que no sea únicamente digna, sino que sea un lugar en el que se pueda hacer algo más que sobrevivir”.
Tras la oferta de la empresa de una solución con el Ayuntamiento de Madrid para que Maricarmen vuelva a la vivienda tras el desahucio, rechazada por el consistorio madrileño, valoran que ha sido “por la presión social que ha habido dentro de todo lo que es el Estado español, pero la estrategia que han seguido ellos es una estrategia que se sigue por parte de las empresas desde hace años en toda España y que está muy naturalizada”.
La concentración ha acabado en la plaza Mayor de la ciudad del Pisuerga con la lectura de un comunicado, en el que se ha instado al Gobierno y resto de administraciones públicas una solución urgente ante la crisis de la vivienda.
Cientos de personas se han manifestado este viernes en la calle Santiago de Valladolid, la principal vía comercial de la ciudad, donde se ubica una de las sedes de la empresa Urbagestión, la sociedad que ha efectuado el desahucio de la vecina de Madrid Maricarmen, de 87 años.
Los manifestantes, inicialmente 700 y 800 ante la sede empresarial según la Policía hasta convertirse en miles después, han coreado frases de apoyo a Maricarmen y contra los poderes públicos que no impidieron el desahucio: “Vecina escucha tu lucha es nuestra lucha”, “No toleramos ni un desahucio más” o “Gobierno progresista, hipócrita y rentista”.
En la protesta, convocada por el Sindicato de Vivienda de Valladolid, han mostrado su solidaridad con la afectada para además, “poder visibilizar los muchos otros desahucios y los muchos otros casos que existen como el de Mari Carmen en nuestra propia provincia de Valladolid, donde se dan dos desahucios al día”, según ha indicado la portavoz del Sindicato de Vivienda, Elisa Millán.
“Esta concentración no se convoca simplemente para avergonzar o señalar a Urbagestión, sino que se convoca para señalizar y dar visibilidad a todos los casos que estamos teniendo de desahucios, de subidas del alquiler increíblemente abusivas, ninguna respuesta por parte de los poderes públicos, ni por parte del Estado o a efectos de crear una alternativa habitacional para que ninguna persona acabe viviendo en la calle”, han explicado.
La portavoz ha asegurado que en la provincia de Valladolid ya son 180 los desahucios registrados este año según estadísticas del Consejo General del Poder Judicial, “una media de dos al día”, como ha remachado.
La manifestación ha proseguido desde la calle Santiago hacia la plaza Zorilla, momento en que se han producido un desborde por la cantidad de asistentes. La Policía Nacional, con los cascos puestos y porras, ha empleado la fuerza para intentar que la protesta se volviera a encauzar, golpeando a algunos de los asistentes a la misma entre protestas de los manifestantes en momentos de gran tensión.
La protesta ha seguido después por la calle Miguel Íscar en dirección a la plaza de España, siguiendo el recorrido habitual de las protestas en la ciudad, vigilada por un amplio despliegue policial.
Los convocantes han advertido que “el problema de la vivienda no es sencillo y tampoco pretendemos que se haga una solución populista o espontánea en la que simplemente se haga algún real decreto-ley que trate de crear o generar algún parche que solucione de manera temporal la situación”. Por ello desde el Sindicato apuestan por crear “un movimiento social y una organización de clase que tenga una virtualidad en el largo plazo y que procure conquistar en la calle —y no solamente en la vía parlamentaria, porque hemos visto cómo ha salido anteriormente con el 15M— el derecho a una vivienda gratuita, una vivienda universal para todos y una vivienda de calidad, que no sea únicamente digna, sino que sea un lugar en el que se pueda hacer algo más que sobrevivir”.
Tras la oferta de la empresa de una solución con el Ayuntamiento de Madrid para que Maricarmen vuelva a la vivienda tras el desahucio, rechazada por el consistorio madrileño, valoran que ha sido “por la presión social que ha habido dentro de todo lo que es el Estado español, pero la estrategia que han seguido ellos es una estrategia que se sigue por parte de las empresas desde hace años en toda España y que está muy naturalizada”.
La concentración ha acabado en la plaza Mayor de la ciudad del Pisuerga con la lectura de un comunicado, en el que se ha instado al Gobierno y resto de administraciones públicas una solución urgente ante la crisis de la vivienda.