Mujeres iraníes aprenden a usar armas de fuego en plena tensión con EEUU
Irán ha convertido algunas plazas de Teherán en campos de entrenamiento militar para miles de voluntarios que se han inscrito para familiarizarse con un escenario de guerra que incluye el uso de ametralladoras, drones y cañones de defensa antiaérea, entre otras actividades. En dos de las principales plazas de la capital iraní, Hafte Tir e Imán Hosein, entre el tráfico y los comercios, se han instalado dos bases de entrenamiento en el marco del movimiento estatal "Janfada" (sacrificio por Irán), una iniciativa presentada por las autoridades iraníes como un programa de preparación para la "defensa nacional" en medio de la guerra con Estados Unidos. El entrenamiento de las más de 500.000 personas inscritas dentro de 1.000 batallones de "resistencia nacional" corre a cargo de diferentes ramas del Ejército y de la Guardia Revolucionaria iraníes. Según el portavoz del movimiento, Sasan Zare, hay mujeres y hombres de perfiles diversos, desde jóvenes hasta personas de mayor edad, que aseguran haber acudido por motivos que van desde la defensa de su país hasta la preparación ante una eventual invasión terrestre de Estados Unidos. "Estoy aquí para aprender a utilizar armas y poder ayudar a mi país en esta guerra contra el mal", contó a Farzaneh, una ama de casa de 37 años. La mujer señala, con un tono épico, que "si los estadounidenses se atreven a lanzar una invasión terrestre se enfrentarán a cientos de miles o millones de patriotas dispuestos a dar la vida para defender cada centímetro del territorio iraní".