Se han detectado más de 500 situaciones desfavorables en los diferentes espacios dedicados para su crecimiento en el término municipal
14/10/2026 Actualizado a las 17:42h.
Después de un verano especialmente caluroso, la sombra se ha convertido en uno de los principales aliados de los burgaleses. Cada vez resulta más importante en el esquema urbanístico el contar con espacios que brinden un refugio térmico de manera natural. De esto se encargan los árboles, aunque en la ciudad de Burgos se han detectado diferentes problemas en este ámbito.
Ya durante los inicios de la temporada estival se planteó esta situación ante la necesidad de adaptar ciertos espacios para lograr una mayor protección ante las olas de calor. Un estudio realizado por Ecologistas en Acción corrabora esta postura. En este documento vienen registrados 501 puntos en los que, de una manera u otra, se explica que no se está aprovechando el papel de los árboles como se debería alrededor del término municipal de la capital de la provincia.
Desde el Ayuntamiento ya se detectaron aquellos que representaban un peligro para la ciudadanía, aunque la publicación engloba otros problemas. En el caso de Burgos, el trabajo de 15 personas ha servido para detectar el medio millar de circunstancias desfavorables en este ámbito. El desglose se divide de la siguiente manera:
116 alcorques vacíos: espacios en los que se podría ubicar un árbol.
45 alcorques con tocón (el tronco que se deja una vez talado el árbol) o árbol seco
340 alcorques asfixiantes: aquellos que, teniendo un árbol, la tierra en la que se asienta está sellada con hormigón o con resinas, o bien son alcorques tan deficientes que el tronco del árbol es incluso mayor que el hueco que se le deja.
Estas situaciones se encuentran repartidas por toda la ciudad, pero se concentran especialmente a orillas del Arlanzón, sobre todo en la avenida que recibe este mismo nombre. Además de esta zona, el centro de Burgos y el barrio de Vadillos también tienen un gran volumen de situaciones de este estilo. Y esto es solo una parte del problema, ya que, según viene recogido en el escrito, solo se ha podido llegar «al 60% del municipio» a lo largo de los dos días que ha durado la investigación.
Burgos, muy lejos de los niveles de otras capitales de Castilla y LeónEn comparación con el resto, la ciudad de Burgos no tendría que hacer frente a un problema demasiado grande. Sus 501 puntos negros se quedan muy lejos de los casi 4.000 que hay en Salamanca o los más de 2.500 en León y Valladolid. La meta está clara y la marca otra ciudad de Castilla y León: Segovia, donde no se ha detectado ninguna irregularidad en el arbolado urbano de la ciudad.
A nivel provincial, la situación es prácticamente la misma: Salamanca es el territorio en el que más problemas en cuanto a arbolado urbano se refiere, con 4.148 detectados. La otra cara de la moneda está en Zamora, donde solo existen 37 de ellos, todos concentrados en la capital provincial.
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Esta iniciativa ha sido promovida por diferentes asociaciones, entre las que destacan Alianza por el Clima, Barrios por el Clima, la Confederación Estatal de Asociaciones Vecinales, Ecologistas en Acción, Greenpeace, Intermón Oxfam y Juventud por el Clima. Su principal objetivo es visibilizar el estado del arbolado urbano y proponer mejoras a los gobiernos locales, de cara a «instarles a que tomen las medidas necesarias para ampliar la cobertura arbórea de la ciudad para impedir el efecto «isla de calor» típico de los cascos urbanos».
Desde la organización defienden que la «necesidad de multiplicar los esfuerzos en todos los municipios para garantizar una elevada cobertura de sombra natural se muestra cada vez más». Opinan que no es algo que se limite meramente al ámbito medioambiental, sino que es algo que solicitan los residentes para mejorar la vida en sus municipios. «En esta actividad estamos reivindicando arbolado, pero sabemos que para mejorar la habitabilidad de nuestros municipios hay que hacer mucho más», afirman desde Ecologistas en Acción.