La visita del Porto a Sevilla para medirse al Real Betis en la Champions League dejó un grave episodio de violencia fuera del terreno de juego. La Policía Nacional detuvo a dos aficionados ultras del conjunto portugués por su presunta implicación en la agresión a un vigilante de seguridad del estadio de La Cartuja, que sufrió una fractura de mandíbula.
La visita del Porto a Sevilla para medirse al Real Betis en la Champions League dejó un grave episodio de violencia fuera del terreno de juego. La Policía Nacional detuvo a dos aficionados ultras del conjunto portugués por su presunta implicación en la agresión a un vigilante de seguridad del estadio de La Cartuja, que sufrió una fractura de mandíbula.
Los hechos ocurrieron el pasado miércoles, 14 de octubre, poco antes del inicio del encuentro correspondiente a la segunda jornada de la fase de liga de la máxima competición continental, que terminó con victoria verdiblanca por 3-2.
El incidente tuvo lugar en la puerta 12 del recinto, destinada al acceso de los aficionados visitantes. Uno de los seguidores radicales del Oporto habría intentado entrar en el estadio saltándose el torno de acceso, lo que llevó a un vigilante a ir tras él. En ese momento, un segundo aficionado se dirigió contra el trabajador y le propinó un fuerte puñetazo.
El golpe hizo que el vigilante perdiera el conocimiento y cayera al suelo, donde se fracturó la mandíbula. Además, según las informaciones, uno de los presuntos agresores llegó a darle patadas cuando se encontraba tendido. La intervención policial terminó con la detención de los dos aficionados, que tenían previsto pasar a disposición judicial este viernes, 16 de octubre.