Un nuevo oro líquido protegido en el selecto panorama de los AOVEs españoles
15/09/2026 a las 17:54h.
El sector oleícola valenciano celebra un hito histórico. La Comisión Europea publicó en su Diario Oficial el reconocimiento para este aceite virgen extra y virgen, elaborado con la autóctona serrana de Espadán en Castellón y Valencia. El reglamento definitivo se inscribe en el registro comunitario de figuras de calidad diferenciada e indicaciones geográficas protegidas como Denominación de Origen Protegida (DOP) Aceite de las Sierras Espadán y Calderona. Con este paso, la Comunitat Valenciana restituye y consolida en el mapa agroalimentario europeo una distinción estratégica que había quedado en suspenso tras la anulación de la figura previa a petición del propio Consejo Regulador para su reformulación.

El reconocimiento comunitario blinda a escala internacional un producto de singular valor gastronómico, cultural y paisajístico, protegiendo tanto el saber hacer de sus agricultores como un ecosistema mediterráneo de montaña único en la Península Ibérica.
Un santuario natural entre dos parques protegidos
La delimitación geográfica de la nueva DOP abarca 28 municipios repartidos de forma continua entre el sur de la provincia de Castellón y el norte de la de Valencia. Este territorio se sitúa en el área de influencia directa de dos de los enclaves de mayor valor ambiental y biodiversidad del levante español: el Parque Natural de la Sierra de Espadán y el Parque Natural de la Sierra Calderona. Se trata de una comarca caracterizada por una orografía accidentada, laderas de acusada pendiente y suelos calcáreos y silíceos, pobres en materia orgánica y marcadamente pedregosos. En este escenario adverso para la mecanización intensiva, el olivar tradicional pervive en bancales sostenidos por muros de piedra seca, configurando un paisaje agrario secular que actúa como cortafuegos natural y fijador de población rural.

El pliego de condiciones de la DOP establece la protección tanto para el aceite de oliva virgen extra (AOVE) como para el aceite de oliva virgen, reservando el protagonismo absoluto a la variedad de aceituna autóctona, la serrana de Espadán. Esta variedad milenaria, extraordinariamente adaptada a la dureza del terreno montañoso y a la sequía estival, constituye el pilar vertebrador del perfil cualitativo del aceite. Además de esta, habrá castas complementarias: villalonga, canetera, morruda y arbequina. La combinación equilibrada de la variedad hegemónica con las castas complementarias tradicionales garantiza una identidad sensorial distintiva, inimitable fuera de este marco geográfico concreto.
Un perfil sensorial marcado por la elegancia y el equilibrio
El aceite protegido por la DOP Sierras Espadán y Calderona se distingue radicalmente de los perfiles más agresivos o predominantemente amargos de otras latitudes olivareras. El resultado en cata es un zumo de notable finura, dulce y fluido al paladar, donde la astringencia deja paso a una armoniosa complejidad de matices frescos. Un perfil frutado intenso y limpio, con recuerdos directos a hierba recién cortada, hoja de olivo, tomatera y almendra verde, acompañados de sutiles notas de manzana y alcachofa; en boca de entrada sedosa, dulce y envolvente, evolucionando hacia un picor suave y un amargor delicado y elegante en el retrogusto. La excelencia organoléptica de estos aceites responde a dos factores determinantes, el manejo agronómico de precisión y las particularidades bioclimáticas del territorio.
En el segmento específico del aceite de oliva, el país suma ya 32 DOPs oleícolas, consolidando su hegemonía mundial indiscutible tanto en volumen de producción como en la vanguardia de la calidad certificada, la trazabilidad del origen y la sostenibilidad de los agroecosistemas tradicionales de montaña.