Con el visto bueno del gobierno de China se pone en marcha de manera efectiva la joint venture que permitirá que Geely intervenga en la producción de vehículos de Almussafes, hasta ahora propiedad exclusiva de Ford. La fabricación de los primeros coc
El Gobierno chino ha autorizado la adquisición por parte de Geely del 34 por ciento de la sociedad vinculada a la fábrica de Almussafes (Valencia). La decisión de la Administración Estatal para la Regulación del Mercado de China (SAMR) permite avanzar en la operación anunciada por ambas compañías el pasado mes de julio. Tras el cierre de la operación, Ford mantendrá el 66 por ciento de la compañía.
Ambas firmas ejercerán el control conjunto de la futura empresa, cuyo inicio de actividad está previsto para el primer semestre del año que viene, fabricando coches distintos para su distribución europea, exclusivamente que se venderán con las dos marcas.
El acuerdo contempla transformar Almussafes en un centro de producción compartido de alta tecnología que aprovecharía mejor la capacidad industrial de la planta, compartiendo costes de desarrollo y reduciendo los de fabricación.
La sociedad resultante tiene previsto producir tres coches para Ford y dos para Geely, éstos serán vehículos de nuevas energías, es decir, altamente electrificados -excluyendo híbridos-, mientras que los de Ford también contarían con otras tipologías de motores. Los primeros productos de esta joint venture llegarían al mercado en 2028.
Almussafes tiene una capacidad potencial de producción de aproximadamente 500.000 vehículos anuales, cantidad que la nueva empresa pretende incrementar su utilización, al margen de reforzar su competitividad en el mercado europeo.
El acuerdo también ha suscitado críticas por parte del gobierno de los Estados Unidos. En septiembre, algunos representantes norteamericanos cuestionaron que Ford facilitara la entrada de un fabricante chino en las operaciones industriales de la compañía estadounidense.