Los detalles Durante la mañana de este sábado se conocía que el pontífice iba a recibir el alta hospitalaria tras su mejoría para poner rumbo al Vaticano.
El papa León XIV ha abandonado a primera hora de la tarde de este sábado el Hospital Gemelli de Roma, donde fue operado de un adenocarcinoma pulmonar (un tipo de cáncer). Lo ha hecho por su propio pie, saludando a los fieles congregador en los alrededores de las instalaciones y tras conocerse que iba a recibir el alta hospitalaria.
Durante su salida, el religioso se ha detenido unos minutos a conversar con una niña y su familiar y después ha subido al coche que lo llevará al Vaticano. Antes de abandonar el centro médico, el pontífice ha celebrado a mediodía una misa en una sala del área donde ha estado ingresado desde el pasado martes.
"Tras los análisis de sangre, la radiografía de tórax realizada esta mañana y la evaluación de su estado clínico, el Santo Padre ha sido dado de alta", indica la comunicación del equipo médico difundida por la Santa Sede. Tras cinco de días de hospitalización, el pontífice ya está regresando al Vaticano y "mañana rezará el ángelus desde la ventana de los aposentos papales".
Las últimas informaciones de este viernes mostraban una "mejoría constante" en el cuarto día de hospitalización del pontífice, de 71 años, que ya contaba con una "completa autonomía", según informó el Vaticano, de la mano de los médicos que le atienden, Luigi Carbone y Stefano Margaritora.
El religioso se sometió el 13 de octubre por la tarde a una operación en la que le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica de cirugía vídeoasistida, una técnica "radical" para extraer el tejido canceroso.
"Un examen histológico extemporáneo confirmó el diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar, tal como se sospechaba en las pruebas preoperatorias", indicaba el comunicado vaticano remitido a los medios, donde se especificó que la intervención del pontífice duró aproximadamente 90 minutos.
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