Rafael Bueno Latorre, del que se desconoce su paradero, dejó un rastro de sangre en sus 17 huidas de los centros donde estaba recluido
El crimen de Pazos inspira serie y documental para Netflix
'El caso Asunta', el laberinto viscoso por el que hay qu
Hubo un tiempo en que las prisiones de máxima seguridad en España no eran más que un paréntesis efímero para el hombre más buscado del país. Rafael Bueno Latorre, un joven moldeado en la prisa y la marginación de los suburbios de barcelonesa, terminó encarnando la pesadilla recurrente de las fuerzas de seguridad durante las décadas de los setenta y ochenta. Con un expediente delictivo jalonado por atracos a bancos y una audacia que bordeaba la irrealidad, el que fuer "enemigo público número uno en España" fraguó un mito oscuro cimentado sobre un récord insólito: diecisiete evasiones de presidios, hospitales y reformatorios que pusieron en jaque a todo el sistema penitenciario de la Transición.
El nuevo trabajo documental de La 1, 17 fugas (producido por DocumentaRTVE y que llega esta noche emisión tras Los archivos secretos del NO-DO, se adentra en las entrañas de una biografía donde la picaresca clásica se confunde con la tragedia y la delincuencia como único objetivo. Con la dirección de Macarena León y la realización de Eduardo Laplaza, el documental disecciona golpes inverosímiles de Rafael Bueno, como la sonada huida de la cárcel de Alcalá-Meco en 1984 utilizando réplicas de pistolas esculpidas en pastillas de jabón. Sin embargo, el relato despoja al personaje de cualquier romanticismo al recordar el precio en sangre de su rastro, marcado por episodios feroces como el tiroteo en el Hospital Provincial de Burgos, donde cayeron asesinados dos policías nacionales, Raúl Santamaría y Jesús Postigo.
Más allá del despliegue policial y el análisi de ex miembros de la Guardia Civil, psiquiatras forenses y antiguos miembros de la COPEL, 17 Fugas adquiere su verdadera dimensión narrativa al dar la palabra a quienes sufrieron el impacto directo del mito. Por primera vez ante las cámaras, la viuda y la hija de uno de los agentes ajusticiados relatan la devastación familiar y la posterior batalla burocrática para lograr el reconocimiento institucional a las víctimas de este delincuente feroz. Es ese dolor silencioso el que actúa como contrapeso moral frente al archivo policial, transformando la peripecia del prófugo en una crónica amarga sobre las cicatrices de una época convulsa y su rastro de sangre.
Cuatro décadas después de su última desaparición, el destino final de Rafael Bueno Latorre sigue envuelto en un halo de misterio. ¿Murió en la clandestinidad, víctima de sus propios excesos, o logró reinventar su identidad en algún rincón olvidado del mundo? Con una cuidada factura periodística y material de archivo inédito, 17 fugas no solo persigue los pasos de un fantasma cruel, sino que invita a reflexionar sobre cómo la fascinación por el crimen termina eclipsando la memoria de los inocentes, a los que hoy en La 1 se les da voz.