Organizaciones humanitarias denuncian el bloqueo de la reconstrucción y el deterioro de las condiciones de vida de dos millones de personas en el enclave
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09/10/2026 Actualizado a las 20:43h.
«No te recomiendo comprar un piso en Sderot, está muy cerca de Gaza y el trabajo no ha terminado», son las palabras de un ... joven soldado que acaba de salir de la Franja y acude al mirador desde el que se divisa, a lo lejos, una masa deforme de escombros junto al mar. «Eso era Beit Hanoun y lo siguiente es el campo de Yabalia, conozco Gaza de norte a sur, han sido meses intensos, muy fuertes», explica el militar, de origen bielorruso, que también ha servido en Líbano. A este punto de observación acuden visitantes de todo el país y, un año después de la entrada en vigor del acuerdo de alto el fuego impulsado por Donald Trump, celebran cada vez que se escucha una explosión y un hongo de humo se alza desde Gaza. El presidente estadounidense formó una Junta de Paz internacional para gestionar el acuerdo, pero su trabajo no ha tenido impacto alguno sobre el terreno.