"Hagan lo que sea necesario. Rompan cualquier regla, violen cualquier ética, contraten a cualquier experto, encarguen cualquier estudio, corten cualquier garganta, gasten cualquier cantidad de dinero. Solo ganen la maldita demanda."Esta frase la he recogido de esa formidable película que es El informe Pelícano, que narra cómo las más altas esferas del poder conspiran en la sombra para destruir a una persona que amenaza sus intereses. Una película que me lleva directamente a la película que se está rodando en España desde julio de 2023. Esta es la sinopsis. Ojo spoiler. Un grupo de conspiradores ha armado un inteligente y meticuloso plan para tratar de arruinar la vida y cualquier posibilidad de reelección de Pedro Sánchez. Pero “El Perro” –presidente legítimo elegido por la ciudadanía– dista mucho de ser una víctima indefensa y resulta reelegido tras las elecciones del 29N.Pues bien, la decisión del Tribunal Supremo de ratificar la suspensión cautelar del derecho al voto de los nacionalizados españoles por la instrucción de la Ley de Nietos podría ser parte de ese plan. Es cierto que el TS estableció una excepción: permitirá votar a aquellos que consigan una "certificación acreditativa" expedida por su registro consular que demuestre documentalmente que sus ascendientes sufrieron realmente el exilio. Por tanto, la pelota queda administrativamente en el tejado de los consulados y de la Oficina del Censo Electoral.Pero también es cierto que la oficina y los consulados consideran “materialmente imposible” gestionar los recursos que puedan presentar los 163.020 afectados que, y esto es importante, pudieron votar en 2023, 2024 y 2025. Hoy, todos ellos siguen conservando su nacionalidad española y su pasaporte pero su derecho a votar el 29N, sin habérsele negado, sí podríamos decir que ha quedado a merced de una yincana imposible.La decisión del TS es un nuevo golpe a una ley promovida por un gobierno de Pedro Sánchez, y aquí la palabra “golpe” tiene dos significados. El primero hace referencia a golpe como mazazo, que es lo que han recibido los nietos y nietas de los exiliados de la dictadura asesina de Franco inscritos en el censo electoral y que no podrán votar. Mientras que los nietos de los fascistas, sí.El segundo –pero no por ello menos importante– tiene que ver con otro tipo de golpe. El asociado a la frase de José María Aznar “quien pueda hacer, que haga”. Quien, desgraciadamente, no se refería a hacer abdominales con la intensidad que reflejan sus posados veraniegos en bañador. Como veis, son significados muy distintos. Y la culpa de esa diferencia la tiene el contexto en el que se pronuncian, que en este caso es el mismo. Con la comedia ocurre algo parecido. Pero esto, lejos de hacer gracia, produce miedo.Lo produce porque no es la primera vez que sucede. En 2023, el TS anuló el nombramiento de Magdalena Valerio como presidenta del Consejo de Estado. Ese mismo año, la misma instancia frenó el ascenso de la ex fiscal general Dolores Delgado a Fiscal de Sala de lo Militar. Más recientemente, en noviembre de 2025, la Sala de lo Penal del TS condenó al Fiscal General del Estado a dos años de inhabilitación para el cargo y a una multa de 7.200 euros acusado de revelación de secretos. Acusación que no quedó demostrada, algo que se conoce en el mundillo de la judicatura como “Peinado Style”.Pero avancemos del pasado pisado al presente pisoteado. Esta decisión del TS tiene su origen en una denuncia presentada por el partido ultraderechista Vox y su gemelo político Iustitia Europa años después de que la llamada Ley de Nietos se aprobara. Lo hicieron con vistas a 2027 como año electoral, pero el gobierno ha salido de cuentas mucho antes de lo previsto. No dan puntada sin hilo estos cabrones.No utilizaré una frase de El Informe Pelícano para cerrar esta columna, pero sí algunas de Antonio Narváez, el magistrado del TS que actúa como ponente en la suspensión del derecho al voto de los nacionalizados por la Ley de Nietos: “prefiero a Feijóo como presidente del Gobierno”, “se está perfilando una estrategia de coalición, con Bildu que es una organización filoterrorista, con el apoyo del Partido Socialista de Euskadi y lo que quede de Podemos” o “dudo de los procesos electorales en los que interviene Indra”. Podría seguir, pero hace tiempo que superé el número máximo de palabras que deben tener estas columnas.Así que ya estaría. O casi.Porque también he encontrado otra frase que viene al caso. La que Plutarco y Cicerón adjudican a Filipo II de Macedonia: “Ninguna fortaleza es inexpugnable si puede entrar en ella un asno cargado de oro”. El asno tiene nombre, la fortaleza también. Lo que están haciendo PP, Vox y su parafernalia satelital fascista a España y a nuestra democracia, no.____________Alfredo Díaz es socio de infoLibre.