Los episodios encadenados de lluvias torrenciales han vuelto a poner en evidencia la ausencia de medidas de adaptación a la nueva realidad climática. A pesar de que todos los pronósticos apuntaban a un otoño de aguaceros intensos, las precipitaciones han desbordado la capacidad de respuesta de las ciudades. Seguir leyendo....
Los episodios encadenados de lluvias torrenciales han vuelto a poner en evidencia la ausencia de medidas de adaptación a la nueva realidad climática. A pesar de que todos los pronósticos apuntaban a un otoño de aguaceros intensos, las precipitaciones han desbordado la capacidad de respuesta de las ciudades.
La inundación de calles y carreteras clave como las Rondas y la interrupción del servicio de transporte público son tal vez los ejemplos más claros de la vulnerabilidad de los grandes municipios ante este tipo de fenómenos. Carmen Llasat, presidenta del Observatorio de la Inundabilidad de Catalunya, admite el margen de mejora. "Debemos prepararnos mejor porque todavía no lo estamos suficientemente, ni en materia de concienciación –aunque se ha avanzado– ni en planificación", resume la catedrática de Física en conversación con EL PERIÓDICO.
El Col·legi d'Enginyers advierte de que el sistema de alcantarillado no está listo para episodios torrencialesRed de drenaje
Albert Casajuana, miembro de la comisión de agua del Col·legi d'Enginyers de Camins y director de Dopec, coincide con Llasat y reclama adaptar tanto las infraestructuras como la red de drenaje. "Es urgente revisar el alcantarillado, construir nuevos depósitos subterráneos para laminar y asumir el agua pluvial", sugiere Casajuana.

Los bomberos tratan de achicar agua de una zona inundada. / Lorena Sopêna / Europa Press
El ayuntamiento ya tiene sobre la mesa la creación de 25 nuevos depósitos, pero el ingeniero plantea que se necesitarán todavía más. "Así, tendremos más garantías de que la ciudad no se inundará", sostiene en referencia a Barcelona.
El plan de alcantarillado de las grandes ciudades se diseñó en el siglo XIX, en un escenario climático que ya ha quedado atrás. Ahora, en cambio, la temperatura elevada del agua del mar favorece la aparición de lluvias violentas y torrenciales que descargan cantidades de agua muy importantes en poco tiempo.
Ríos y balsasEn ciudades como Granollers, Cornellà, L'Hospitalet y Gavà, la solución, según el punto de vista del ingeniero, va en la misma dirección. "La receta ha de ser global y debe basarse en un sistema de drenaje urbano potente y sostenible; no podemos tener un urbanismo totalmente impermeable que simplemente conduzca el agua peligrosamente a gran velocidad", expone.

El temporal y las fuertes lluvias golpean Granollers / JORDI OTIX
"Una posibilidad es crear charcas de laminación antes de que el agua de ríos y rieras entre en la ciudad, o renaturalizar y descanalizar algunos cursos fluviales para que el agua se expanda lateralmente y no coja más fuerza antes de entrar en la trama urbana", propone. Además, pide dirigir el agua hacia el medio natural. "Pero para hacerlo viable, es imprescindible replantearnos cómo nos relacionamos con los ríos", opina.
Infraestructuras anegadasEn el caso de las líneas ferroviarias, sigue pendiente la adaptación de todas las infraestructuras. Jorge Guillén, investigador del CSIC, avisa de que invertir dinero constantemente sin resolver el fondo del problema es una solución temporal: "Hay que buscar alternativas para tener un litoral adaptado a estos temporales cada vez más comunes, devolver espacio a la arena y el mar y deconstruir estructuras rígidas".
Sobre el metro de la capital catalana, que ha sufrido varios incidentes por acumulación de agua, Casajuana reclama analizar por dónde entra el agua y evitarlo: "Se trata de un problema mal resuelto y que se debe arreglar, como cuando tienes goteras en casa".
Cultura del riesgoMás allá de las obras, Llasat insiste en que una de las prioridades debe ser integrar la cultura del riesgo: "Lo más importante es llegar a la población y que la gente sea consciente de dónde vive". La experta recuerda que conocer si una vivienda, un cámping o una infraestructura se encuentra en una zona inundable es clave para tomar decisiones a largo plazo.
Este es precisamente uno de los asuntos que analiza el Observatorio de la Inundabilidad de Catalunya, integrado por miembros procedentes del ámbito científico, de distintas organizaciones y de la propia Generalitat. Sus expertos participan de forma voluntaria. De momento, según ha podido confirmar este diario, en un año, el organismo ha celebrado cuatro reuniones centradas en elaborar un diagnóstico, identificar puntos débiles y fijar las cuestiones que considera prioritarias.

Los vecinos de una calle de Granollers afectada por las fuertes lluvias. / Jordi Otix / EPC
"Todavía no hemos llegado a hacer propuestas a la Generalitat", reconoce Llasat, que recuerda que el Observatorio tiene "carácter consultivo y asesor". La próxima reunión, prevista para el 20 de octubre, servirá para avanzar en esa hoja de ruta y estudiar también qué enseñanzas pueden extraerse de los últimos episodios de lluvias.
Entre las cuestiones sobre la mesa figuran la planificación en zonas inundables, las medidas que preparan las administraciones y la nueva zonificación de áreas de riesgo, con mapas actualizados, que la Agència Catalana de l'Aigua (ACA) tiene previsto culminar durante el primer trimestre de 2027.
El sistema ES-AlertLlasat pone también el foco en los sistemas de aviso a la población. La implantación de los avisos a los móviles con el sistema ES-Alert, un modelo aún pendiente de afinar, ha supuesto un avance a la hora de acostumbrar a la ciudadanía al peligro. Con los avisos emitidos durante los últimos temporales se han registrado víctimas mortales, pero la experta considera que, "sin esta herramienta" y "sin la mayor concienciación" de los últimos años, el balance podría haber sido "peor".
La adaptación, advierte, tampoco puede sustituir a la lucha contra el cambio climático. "Adaptarnos no significa abandonar la mitigación y la reducción de emisiones, una necesidad urgente para tratar de frenar esta nueva realidad", subraya.
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