Francisco Olea y María Andrade seguirán viviendo al menos hasta el próximo 29 de octubre en la que ha sido su casa durante más de 50 años. Este martes estaba previsto el desahucio de esta pareja de jubilados, de 81 y 74 años, de su piso del barrio de Artigues de Badalona. La presión de sus familiares y del Sindicat d’Habitatge de Badalona, que han protestado delante de la vivienda de la pareja durante buena parte de la mañana de este martes, y la mediación del ayuntamiento han permitido acordar con el banco ese mes de margen para que Francisco y María puedan conseguir un nuevo hogar.Seguir leyendo....
Francisco Olea y María Andrade seguirán viviendo al menos hasta el próximo 29 de octubre en la que ha sido su casa durante más de 50 años. Este martes estaba previsto el desahucio de esta pareja de jubilados, de 81 y 74 años, de su piso del barrio de Artigues de Badalona. La presión de sus familiares y del Sindicat d’Habitatge de Badalona, que han protestado delante de la vivienda de la pareja durante buena parte de la mañana de este martes, y la mediación del ayuntamiento han permitido acordar con el banco ese mes de margen para que Francisco y María puedan conseguir un nuevo hogar.
Este matrimonio saldó su hipoteca hace 40 años. Hace 15 años, sin embargo, avalaron con todas sus propiedades una hipoteca para su hijo que, en 2012, dejó de pagar. El hijo de Francisco y María, de hecho, ocultó a sus padres la gravedad de la situación hasta este mismo lunes, cuando supieron de repente que les esperaba un desahucio al día siguiente.
“Intntar hacer un bien e intentar protegernos nos ha acabado haciendo daño”, lamentaba Francisco pocos minutos antes de que la comitiva se personara frente a su puerta. “Él se pensaba que lo podría arreglar todo antes de llegar a esta situación”, ha añadido.

Alfredo, hijo de María y Francisco, posa junto a su madre, María, en el salón de la vivienda tras conocer el aplazamiento del desahucio de la pareja hasta el próximo 29 de octubre / Zowy Voeten / EPC
Pocas alternativasEl poco tiempo que ha tenido la familia para reaccionar ha implicado, por ejemplo, que la pareja no se haya podido acoger a ninguno de los recursos temporales de urgencia que se ofrecen desde el Ayuntamiento de Badalona o la Generalitat ante emergencias sociales como la suya. Es por eso que la familia optó, por una parte, por recurrir al Sindicat d’Habitatge de Catalunya y, por otra, se ha personado esta mañana directamente en el ayuntamiento de la ciudad para tratar de encontrar una solución urgente.
Así, cuando los dos coches de Mossos d’Esquadra han llegado a las 11.30 a la puerta de la finca para ejecutar el desahucio, se han encontrado con una cincuentena de personas protestando. No solo eran activistas del sindicato, sino también vecinos del portal que se enteraban en ese mismo momento de que Francisco y María se enfrentaban a esa situación. Junto a la comitiva, y a instancia de los familiares que se han personado en el ayuntamiento, se han acercado a ese punto de Artigues los concejales del consistorio betulense Daniel Aguilera y Juan Manuel Ruiz, que han mediado para dar más tiempo de margen a Francisco y María.

Badalona, 22 de septiembre de 2026. Vecinas del barrio se quedan a protestar para intentar parar el desahucio de María, de 74 años, y Francisco, de 81, después de conocer la situación de la pareja cuando bajaban de sus casas para realizar sus tareas cotidianas / Zowy Voeten / EPC
El alza de los preciosPara Gianni Sellán, portavoz del sindicato, el desahucio de la pareja de ancianos responde a intereses de especulación del banco. “La pareja compró la casa por 12.000 euros en su momento, ahora se podrían llevar 300.000 o 400.000 euros de beneficio”, ha defendido el activista aludiendo al aumento del precio de la vivienda en el área de Barcelona.
Tanto el sindicato como la familia piden que el banco no ejecute el desahucio y argumentan que ya se quedaron con el piso que el hijo de la pareja no pudo asumir. La opción para Francisco y María no es otra que la de buscar un alquiler por la zona. No será fácil: él cobra una pensión de 1.800 euros y ella no percibe ningún tipo de ingreso. De momento, el ayuntamiento ha emplazado a la familia y al sindicato este miércoles para poder estudiar otras alternativas.

El Sindicat d’Habitatge de Badalona concentra a vecinos para intentar frenar el desahucio de María, de 74 años, y Francisco, de 81, y evitar que la pareja sea expulsada de su vivienda. Foto de Zowy Voeten / Zowy Voeten / EPC
La orden de desahucio de la pareja se da pocas semanas después del suicidio de Olga, una vecina de L’Hospitalet que se quitó la vida tras ser expulsada de su vivienda y que advirtió varias veces de que padecía problemas psiquiátricos. Hace apenas una semana, seis familias fueron desahuciadas también en Badalona sin que supieran que sobre ellas constaba una orden de desahucio. La caída a principios de este año de parte del escudo social del Gobierno dejó sin efecto las medidas antidesahucios que habían prevalecido desde los años de la pandemia.
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