El Ayuntamiento de Palma ha comenzado este miércoles por la mañana las catas junto a las escaleras de acceso a la Seu desde el Parc de la Mar para determinar el alcance de los daños estructurales que presenta el conjunto y definir las actuaciones necesarias para su reparación. Los trabajos se están llevando a cabo en presencia de técnicos municipales del área de Infraestructuras, ocho meses después de que Cort tuviera que vallar parte de la escalinata por problemas de seguridad.
El Ayuntamiento de Palma ha comenzado este miércoles por la mañana las catas junto a las escaleras de acceso a la Seu desde el Parc de la Mar para determinar el alcance de los daños estructurales que presenta el conjunto y definir las actuaciones necesarias para su reparación. Los trabajos se están llevando a cabo en presencia de técnicos municipales del área de Infraestructuras, ocho meses después de que Cort tuviera que vallar parte de la escalinata por problemas de seguridad.
La intervención llega después de que los técnicos municipales advirtieran, durante la última reunión de la Comisión del Centro Histórico de Palma, de que los desperfectos son más graves de lo que se había estimado inicialmente y que las obras para solucionarlos deberán abarcar una superficie mayor de la prevista. Las catas y los estudios geotécnicos permitirán conocer con mayor precisión el estado de la estructura antes de concretar el proyecto de reparación.
Por su parte, el portavoz adjunto del Ayuntamiento de Palma, Llorenç Bauzá, ha asegurado este miércoles que "no existe peligro de colapso de la estructura", según los informes técnicos municipales. Bauzá ha explicado que las actuaciones que se están llevando a cabo tienen como objetivo garantizar que la escalinata se encuentre en las mejores condiciones posibles, mediante labores de seguimiento y las intervenciones necesarias para subsanar los desperfectos detectados.
El portavoz adjunto ha recordado que, tras detectar en febrero problemas en los dos estribos laterales de la escalinata, Cort delimitó parte del paso para garantizar la seguridad de los peatones, sin cerrar completamente el acceso. Asimismo, ha rechazado que exista motivo para generar alarma por un posible derrumbe y ha defendido que el equipo de gobierno trabaja desde entonces para evitar riesgos y acometer las mejoras necesarias.
En respuesta a las críticas de la oposición por la demora, Bauzá ha subrayado que se trata de un conjunto de cierta antigüedad y protegido patrimonialmente, por lo que cualquier intervención requiere unas condiciones y procedimientos diferentes a los de una obra convencional. El portavoz ha rechazado las acusaciones de inacción y ha asegurado que el Ayuntamiento trabaja desde febrero para garantizar la seguridad de los ciudadanos y resolver los problemas de conservación de la escalinata.
Ocho meses con parte de la escalera cerradaLos problemas se detectaron el pasado 23 de febrero, cuando el Ayuntamiento cerró parcialmente las escaleras de acceso a la Catedral tras apreciar un leve desplazamiento en los dos estribos laterales ocasionados por la rotura de una tubería de Emaya. Los Bomberos de Palma apuntalaron entonces uno de ellos y se habilitó un pasillo de unos dos metros para mantener el paso de peatones.
En aquel momento, Cort indicó que los desperfectos afectaban a una parte de la escalinata correspondiente a un añadido constructivo de la década de 1950 y anunció la elaboración de informes técnicos para determinar las reparaciones necesarias.
El tiempo transcurrido desde entonces ha provocado las críticas del PSOE, Més per Palma y la entidad patrimonialista ARCA, que cuestionan que el Ayuntamiento haya tardado ocho meses en iniciar las catas. Las tres organizaciones reclamaron una actuación más urgente ante el deterioro de un espacio de gran valor patrimonial y muy transitado por residentes y turistas.
"Pensamos que no se le ha dado el trato de urgencia que requería", manifestó Kika Coll, quien pidió destinar más recursos y presupuesto a la intervención si fuera necesario.
Los resultados de las catas permitirán determinar la magnitud de los daños y concretar las obras necesarias para recuperar la seguridad de la escalinata, uno de los principales accesos peatonales entre el Parc de la Mar y la Seu.
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