Lo que empezó en Moradillo de Roa como un folleto municipal ha terminado reconstruyendo 18.000 metros cuadrados de bodegas subterráneas del siglo XV y conquistando un galardón europeo a la conservación
Laura Calzada Izquierdo
Burgos
11/09/2026 a las 07:34h.
Que en la Ribera del Duero de Burgos los campos se tapicen de viñedos y las instalaciones elaboradoras formen parte del paisaje habitual no es ninguna novedad. Sin embargo, encontrar un municipio donde las cavidades vinícolas compitan en número con el censo de empadronados es un fenómeno que roba la atención de cualquiera. Esto sucede en Moradillo de Roa, un rincón único al sur de la provincia conocido popularmente por la 'aldea hobbit' de España.
Perderse por este pueblo en plena temporada de vendimia regala una experiencia que conecta directamente con la memoria rural. Según los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística correspondientes a 2025, 167 vecinos caminan por sus calles. En contraste, sobre el manto del cerro que corona la villa reposan 157 bodegas subterráneas y 7 lagares cueva, conformando un laberinto histórico que estuvo destinado a desaparecer por completo.
Un milagro patrimonial impulsado con 300 eurosEl gesto que salvó a Moradillo de Roa de la ruina definitiva comenzó en el año 2015 de la manera más inusual. El Ayuntamiento puso en marcha un primer intento de concienciación turística cuyo presupuesto inicial no superaba los 300 euros destinados a imprimir folletos promocionales. La chispa prendió entre los vecinos y la implicación comunitaria transformó aquella humilde iniciativa en un ambicioso plan de rescate que ya ha recuperado más de 150 bodegas subterráneas.
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Aquel esfuerzo colectivo culminó con la apertura oficial al público en 2019 y el aplauso de las instituciones internacionales. En 2020 el proyecto recibió el prestigioso Premio Patrimonio Europeo a la Conservación de Europa Nostra, donde el jurado destacó la colaboración vecinal como un ejemplo modélico para frenar la despoblación en las zonas rurales de todo el continente europeo. A este galardón se le suman reconocimientos nacionales de la Asociación Española de Ciudades del Vino y de diversas entidades de turismo cultural.
Galerías subterráneas y laberintos del siglo XVEl encanto visual de Moradillo reside en su particular orografía. Desde el siglo XV los habitantes del pueblo supieron sacar partido a la inclinación de la loma para excavar galerías y pasajes en los que fermentar y conservar la uva sin sufrir variaciones térmicas. Hoy en día el complejo etnográfico ocupa 18.000 metros cuadrados cubiertos por el manto natural de El Cotarro, coronado por la imponente presencia de la Iglesia de San Pedro.
Para garantizar el mantenimiento financiero de las instalaciones sin depender únicamente de apoyos externos, la localidad diseñó sus propios productos artesanales. Por un lado se elabora el vino El Cotarro en un lagar tradicional fechado en 1736, empleando uva Tempranillo del Páramo de Corcos y rescatando la variedad autóctona Albillo. Por otro lado nació la cerveza de vendimia, una bebida pionera elaborada con cebada procedente del municipio vecino de Fuentenebro y mosto de las viñas locales.
Enoturismo vivo en las entrañas de la tierraRecorrer las bodegas de Moradillo de Roa equivale a viajar tres siglos atrás en el tiempo para tocar la historia con las manos.
A lo largo del recorrido, los turistas pueden contemplar todo el proceso artesanal que experimentaba la uva desde su recepción, para continuar con su descenso y almacenamiento en bodegas excavadas como El Bodegón, en funcionamiento desde la segunda mitad del siglo XIX.