Los leoneses, que llegaron al último cuarto nueve abajo, le dieron la vuelta merced a la descomunal actuación del dominicano ante un equipo asturiano de superior categoría
21/10/2026 Actualizado a las 22:31h.
Las noches de copas siempre son especiales y la Cultural, que está demostrando ser un equipo muy serio en este inicio de campaña, no quiso decir adiós a la competición a pesar de tener enfrente a un equipo de superior categoría y de sufrir una difícil remontada en el tercer cuarto que invitaba a pensar en la derrota final.
Si algo ha demostrado esta plantilla es su capacidad para no rendirse y así lo exhibieron, esta vez con un Mejía impresionante en el último cuarto que permitió al Palacio disfrutar como hacía mucho tiempo para acabar pasando de ronda.
Cultural
69 - 67
Alimerka Oviedo
Alonso Reyes (4), Simmons (9), Siquier (3), Anabitarte, Alonso Grela (6) -quintento inicial-; Baka (7), Zygas (9), Mejia (16), Álvaro González (2), Diego Bultó (5), Ángel Guijarro (1) y Rodri Llamas (7).
Goodine (5), Terins (7), Shelist (2), Wisne (6), J. Arias (3) -quinteto inicial-; Smith (10), Williams (7), Hollanders (9), Brnovic (9), Barro (2), Diarra (7) y Nwaokorie.
Parciales 21-13, 38-35 -descanso-; 50-59, 69-67 -final-.
Árbitros Jaime Gómez y Juan Gabriel Carpallo.
Incidencias Palacio Municipal de Deportes Urbano González. 1.033 espectadores. Dieciseisavos de la Copa de España.
Era un partido donde había poco que perder y mucho que ganar, en una competición que no es ni mucho menos imprescindible para la Cultural y que, además, enfrentaba a los leoneses con un conjunto de superior categoría como es Alimerka Oviedo, que llegó a disputar el pasado curso los playoff de ascenso a la ACB y que esta temporada, después de dos derrotas iniciales, venía empezando a coger el vuelo tras dos triunfos.
La Cultural deja a un lado la clasificaciónSin embargo, esta diferencia, que a priori debía ser muy notable entre ambos clubes, no se esbozó sobre la pista del Palacio de Deportes de León, pues, de nuevo, como ya ocurriera el pasado fin de semana ante Melilla, los leoneses tomaron la batuta del encuentro desde el inicio, de más a menos con el paso de los minutos.
Los primeros minutos sorprendieron a un conjunto asturiano que, tras un parcial inicial de 7-0 y un intento de reacción, obligó que parar el choque a su técnico cuando el marcador reflejaba el 16-8 en un comienzo fugaz. Además, a diferencia de lo que viene acostumbrando a mostrar este equipo en el inicio de campaña, esta vez sí empezarían optando por el lanzamiento exterior en una fórmula fructífera -tres de cinco dentro- que generó las primeras superioridades.
El breve atisbo de reacción posterior de Oviedo fue neutralizado, manteniendo las distancias para terminar el primer cuarto con una diferencia de ocho puntos en el marcador (21-13). Este margen se mantuvo merced a un conjunto azul muy errático desde el triple a pesar de su insistencia -tres anotados también, pero en catorce intentos- y a una Cultural que conseguía imponerse en el rebote, algo que no logró mantener posteriormente.
El Oviedo reacciona en el PalacioDel 28-20 y otro tiempo muerto de Oviedo se pasó al 28-25 en la primera reacción real del conjunto visitante para igualar todo, obligando a Luis Castillo también a contestar con otro tiempo muerto. Ya se veía a una Cultural más errática, con Rodri Llamas y Zygas Vytutas como principales baluartes ofensivos. Al descanso se llegaría con una mínima renta de tres puntos (38-35) tras un triple de Baka y el primer punto de Ángel Guijarro en el primer equipo culturalista.
Todo había quedado abierto y Oviedo parecía mostrar una versión ascendente que, en efecto, así reflejó tras el paso por vestuarios, logrando darle la vuelta al choque antes de llegar a la mitad del tercer cuarto (44-46).
Habían crecido los asturianos en el rebote y en los porcentajes, pasando a quedarse cerca del 70% de acierto en tiros de dos frente a apenas un 37% de la Cultural, que estaba notando la nula aportación ofensiva de Anabitarte, un fijo entre los máximos anotadores en cada partido que no tuvo su noche, y la escasa aportación de Simmons y Mejía hasta el momento.
Se desmarcó Oviedo hasta conseguir una renta de nueve puntos a la conclusión del tercer cuarto y, aunque parecía que ya podía ser suficiente, los de Luis Castillo se empeñaron en volver a demostrar, como ante Melilla, que no se les puede dar por muertos, pero esta vez de verdad, hasta conseguir, primero empatar (60-60) y, posteriormente, darle la vuelta al choque a falta de 42 segundos para el final (69-67) en lo que a la postre sería el resultado definitivo.
Una épica remontada la que se vivió en el Palacio con un nombre y un apellido como es el de Wilmer Mejía, que se echó el equipo a la espalda en el último cuarto para terminar con 16 puntos -12 en los últimos diez minutos- y, con permiso de un Simmons que también aportó en esta causa y de un Bultó que puso la guinda, permitir a la Cultural seguir soñando en clave copera tras haber tumbado a Oviedo.