El proyecto de intervención en este edificio del siglo XVIII, declarado Bien de Interés Cultural, ha sido uno de los casos expuestos en la Conferencia Española Passivhaus
26/10/2026 Actualizado a las 14:08h.
La rehabilitación del histórico edificio del Consulado del Mar de Burgos ha sido presentada como ejemplo de intervención sostenible sobre el patrimonio arquitectónico durante la XVIII Conferencia Española Passivhaus, celebrada del 22 al 24 de octubre en el Palacio de Congresos Riojaforum de Logroño.
El encuentro, organizado por la Plataforma de Edificación Passivhaus (PEP), ha reunido a más de 500 profesionales, técnicos, arquitectos, empresas y representantes de administraciones públicas para analizar los últimos avances en eficiencia energética, construcción sostenible y rehabilitación de edificios.
Entre las experiencias expuestas ha destacado la intervención en el Consulado del Mar de Burgos, un inmueble neoclásico del siglo XVIII, declarado Bien de Interés Cultural, cuya rehabilitación ha permitido abordar uno de los principales desafíos de la arquitectura contemporánea: mejorar las prestaciones energéticas de un edificio histórico sin alterar los elementos que determinan su valor patrimonial.
La presentación ha corrido a cargo de Belén Cabezón y Pablo Benito, quienes han explicado los principales condicionantes técnicos de la actuación y las soluciones adoptadas para compatibilizar las exigencias de conservación arquitectónica con los objetivos de eficiencia energética.
Conservación de la fachada históricaUno de los aspectos más relevantes de la intervención ha sido la necesidad de preservar la fachada neoclásica del Consulado del Mar, circunstancia que ha condicionado las soluciones constructivas aplicadas.
Para respetar la configuración exterior del inmueble, la rehabilitación ha requerido desarrollar el aislamiento térmico desde el interior, una alternativa que permite actuar sobre el comportamiento energético del edificio sin modificar su imagen histórica.
Este planteamiento exige prestar especial atención a las características de los materiales originales, las condiciones de humedad y el comportamiento térmico de los diferentes elementos constructivos.
La experiencia presentada en Logroño pone de manifiesto que la rehabilitación energética de edificios protegidos requiere soluciones específicas, adaptadas a las particularidades de cada inmueble, frente a intervenciones estandarizadas que podrían resultar incompatibles con sus valores patrimoniales.
Ejemplo de rehabilitación sostenibleLa presencia del Consulado del Mar en este foro especializado supone una oportunidad para dar a conocer, en el ámbito nacional, las posibilidades que ofrece la rehabilitación energética del patrimonio histórico de Burgos.
El edificio constituye uno de los inmuebles más representativos del patrimonio arquitectónico de la ciudad y mantiene una importante vinculación con la actividad cultural e institucional de la provincia.
Su intervención se ha presentado como un caso de estudio que permite reflexionar sobre la adaptación de los edificios históricos a las actuales necesidades de eficiencia energética, confort y sostenibilidad.
El proyecto demuestra que la protección del patrimonio y la mejora energética no tienen por qué constituir objetivos contrapuestos, siempre que las actuaciones se desarrollen mediante un análisis riguroso y soluciones respetuosas con las características originales de los inmuebles.
Eficiencia energética y rehabilitaciónLa XVIII Conferencia Española Passivhaus ha abordado durante tres jornadas cuestiones relacionadas con la reducción del consumo energético, la mejora del confort interior, la rehabilitación de edificios existentes y la aplicación de criterios de sostenibilidad a la arquitectura.
La participación del Consulado del Mar se ha enmarcado en el bloque dedicado a las experiencias de rehabilitación y patrimonio, junto con otros proyectos que han permitido analizar cómo trasladar los principios de alta eficiencia energética a construcciones con diferentes condicionantes técnicos y arquitectónicos.
En este contexto, la experiencia burgalesa ha contribuido a mostrar las posibilidades de intervención en edificios históricos protegidos y la importancia de incorporar criterios de sostenibilidad a las actuaciones de conservación del patrimonio.