Septiembre (como ocurre durante el mes de enero) suele llegar acompañado de nuevos propósitos. Después de semanas con horarios diferentes, comidas fuera de casa y una rutina más relajada, es habitual sentir que toca (de una vez por todas) "volver a empezar". Para algunas personas, este regreso a la rutina se traduce en frases como "el lunes me pongo en serio", "necesito hacer una dieta détox" o "tengo que desinflarme". Sin embargo, recuperar los hábitos después del verano no debería implicar someternos a dietas estrictas ni buscar soluciones rápidas.Seguir leyendo....
Septiembre (como ocurre durante el mes de enero) suele llegar acompañado de nuevos propósitos. Después de semanas con horarios diferentes, comidas fuera de casa y una rutina más relajada, es habitual sentir que toca (de una vez por todas) "volver a empezar". Para algunas personas, este regreso a la rutina se traduce en frases como "el lunes me pongo en serio", "necesito hacer una dieta détox" o "tengo que desinflarme". Sin embargo, recuperar los hábitos después del verano no debería implicar someternos a dietas estrictas ni buscar soluciones rápidas.
Así lo explica a este periódico Marta Mercadal, nutricionista-dietista. “Después de unas semanas con una rutina diferente es normal notar cambios en cómo nos sentimos, pero eso no significa que necesitemos hacer una dieta détox o compensar lo que hemos comido durante las vacaciones”.
Y es que, nuestro organismo ya dispone de mecanismos para procesar y eliminar las sustancias que no necesitamos, en los que interviene el hígado y los riñones. Por eso, más que intentar “limpiar” el cuerpo, la estrategia pasa por volver a proporcionarle una alimentación variada, suficiente y equilibrada.

Se deben priorizar las frutas y verduras en ensaladas y gazpachos / Freepik
La báscula no es el objetivoCambiar el foco es uno de los primeros pasos para retomar los hábitos después de unos días de descanso en la playa. En lugar de establecer como primera meta una determina cifra en la báscula, puede resultar más útil plantearse qué se quiere mejorar: ya sea cocinar más en casa, recuperar la actividad física, sentirse con más energía u organizar mejor las comidas. "Cuando volvemos de vacaciones, es fácil pensar que tenemos que recuperar inmediatamente el peso o compensar determinados alimentos. Pero plantearnos objetivos relacionados con nuestros hábitos suele ser mucho más útil y sostenible", señala la nutricionista.
Y la propuesta es clara: caminar unos 30 minutos al día, volver a entrenar dos o tres veces por semana, consumir fruta diariamente, incorporar más verduras a las comidas o beber más agua durante el día. Son ejemplos de objetivos concretos que pueden ayudarnos a recuperar progresivamente la rutina que, irremediablemente, se pierde durante las vacaciones de verano.
La clave, apunta Mercadal, está en que sean objetivos realistas. "No necesitamos hacerlo todo perfecto desde el primer día. Es preferible empezar con pequeños cambios que podamos mantener en el tiempo que intentar cambiar todos nuestros hábitos de golpe".
¿Zumos détox? No hacen faltaLas frutas y verduras pueden convertirse en grandes aliadas durante la vuelta a la rutina, pero no es necesario recurrir a zumos verdes o preparaciones "détox” para incorporarlas a la alimentación. Por ello, la nutricionista-dietista nos propone ensaladas, gazpachos, cremas frías, verduras salteadas, preparaciones al horno o salsas elaboradas con vegetales son algunas de las opciones para aumentar su presencia en la dieta.