Salir a correr solo no es para todo el mundo. Para algunas personas, la mayor dificultad no está en completar cinco kilómetros, sino en ponerse las zapatillas y salir de casa con regularidad. En ese punto, los running clubs pueden convertirse en un aliado.
Salir a correr solo no es para todo el mundo. Para algunas personas, la mayor dificultad no está en completar cinco kilómetros, sino en ponerse las zapatillas y salir de casa con regularidad. En ese punto, los running clubs pueden convertirse en un aliado.
El funcionamiento suele ser sencillo: un grupo de corredores queda un día determinado, completa un recorrido y, en muchos casos, termina con un desayuno, un café o alguna actividad social. Una fórmula que combina ejercicio y relaciones sociales y que cuenta además con respaldo científico en algunos de sus beneficios.
Correr acompañado puede ayudarte a mantener la rutinaUna revisión sistemática sobre los factores psicológicos relacionados con la práctica recreativa del running encontró que el apoyo social y la autoeficacia pueden favorecer la adopción de este deporte, mientras que entre los beneficios más repetidos aparecen mejoras en el estado de ánimo y el bienestar.
'Juanito' Aznar pertenece al club de trail running 'Gavarres Trail Team'PropiasEn programas específicamente diseñados para principiantes, los resultados también son interesantes. Otro estudio prospectivo con 141 personas que comenzaron a correr en grupos observó mejoras en los niveles de actividad física, el bienestar mental, la autoeficacia y la identidad como corredores. Entre quienes completaron el seguimiento, el 75% alcanzó el objetivo de correr 30 minutos seguidos.
El CEC, club al que pertenece Anna Canals, organiza una carrera de 'trail running' en diciembrePropiasOtro estudio sobre un programa de iniciación de diez semanas encontró que la asistencia a las sesiones grupales estaba relacionada con mayor disfrute, motivación, confianza, satisfacción y apoyo social. La dimensión social no es un simple añadido. En una revisión sobre parkrun, una de las comunidades de running más extendidas, los principales motivos declarados para participar fueron mejorar la forma física y relacionarse socialmente. Además, la asistencia previa fue el factor que más se relacionó con volver a participar.
Eso convierte al running club en algo más que un lugar para correr: puede proporcionar un horario fijo, compañeros de entrenamiento y un entorno que facilite convertir el ejercicio en una rutina.
Lo primero es adaptar el entrenamiento a tu nivel. Si eres principiante, no necesitas seguir el ritmo de los corredores más rápidos: lo recomendable es buscar un grupo con diferentes niveles y una dinámica que permita progresar sin intentar correr muy rápido demasiado pronto. También necesitas unas zapatillas cómodas y adecuadas para correr y unos horarios compatibles con tu rutina diaria.
El objetivo al empezar debería ser encontrar un grupo adecuado, una progresión razonable y unas zapatillas con las que puedas correr cómodamente. El resto puede llegar después: nuevas rutas, compañeros, kilómetros... y, quién sabe, quizá tu primera carrera.