19/09/2026 a las 13:26h.
Durante dos semanas diez comercios de Burgos van a hacer algo que no es habitual: renunciar, aunque sea de forma temporal, al escaparate que han decorado con su propio criterio para cederlo a una compañera de oficio. Es la mecánica central de 'Escaparates Nómadas', la campaña que arranca su segunda edición este mes y que convierte la vitrina de cada negocio en un espacio compartido.
La idea consiste en que cada semana los diez comercios participantes roten entre sí el espacio de su escaparate para promocionar los productos y servicios de otro negocio del grupo. La acción se desarrolla del 14 al 27 de septiembre y afecta a diez establecimientos de Burgos: Al Recreo, Cafés Santa Rosa, Florbu, Hapynrel, Ideas y Colores, Lencería La Perla, Librería La Llave, Moda-Re, Música 75 y La Oruga Azul.
El reparto de escaparatesLa pregunta de cómo decidir qué comercio va a ocupar el escaparate de cuál se resolvió de forma unánime por parte de las integrantes del grupo. Ganó la opción de que fuese al azar; eso sí, con la condición de que el reparto quedara repartido por toda la ciudad. Los comercios del sur de Burgos acaban ocupando escaparate del norte, los del centros se mueven hacia otras zonas, y así sucesivamente.
«Al final el resultado fue unánime. Al azar», resume Amelia Conde, impulsora de la iniciativa, que forma parte del grupo de comercios asociados al programa 'Yo Soy Comercio Sostenible' desde su primera edición. Una vez asignado el escaparate, quien decide qué va dentro no es el comercio anfitrión, sino el invitado. Son las comerciantes que reciben el espacio prestado las que se desplazan hasta el escaparate ajeno con sus propios productos y los colocan ellas mismas, adaptando la composición a un espacio que no es el suyo habitual.
La experiencia adquiridaSi algo destaca Conde de esta segunda edición es que ha llegado con más estructura que la primera. «Hicimos piña, que es fundamental. Somos gente maja, con ganas e ilusión, y se nota», explica sobre el grupo de diez comerciantes. Pero además del componente humano, señala un aprendizaje más práctico: cómo comunicar la iniciativa en redes sociales y cómo venderse ellas mismas como comerciantes, no solo sus productos. Para eso hubo formaciones específicas, en las que destaca el papel de la Cámara de Comercio.
Ese salto también se nota en el reparto de tareas. En esta segunda edición, las diez comerciantes se han organizado por áreas. Conde lo resume como una forma de sostener una iniciativa que depende, sobre todo, de que los negocios se impliquen de forma activa, «comercios vivos» que quieren colaborar, no solo sumarse.
Un premio para agradecerLa campaña mantiene el mismo aliciente que en su primera edición. Todos los tickets de compra iguales o superiores a 20 euros conseguidos en los diez comercios adheridos entran en el sorteo de una cesta conjunta con productos y vales de compra de cada uno de los diez negocios. Para Amelia Conde, el premio no es tanto un reclamo comercial como un gesto de reconocimiento: «siempre se ha visto como una forma de agradecer a la gente que visita y compra, que es muy importante».
Sobre el futuro y crecimiento de la iniciativa en Burgos, Conde se muestra ambiciosa y optimista: «Lo ideal sería que en el futuro entrase más gente, no cerrarlo únicamente al grupo, sino la ciudad como un gran escaparate. No hay por qué competir», plantea.
Asimismo, ese crecimiento no tiene por qué limitarse a los escaparates físicos. «Abres vías de diálogo, otras vías de colaboración», resume sobre lo que ha significado para el grupo participar en la campaña. Todo ello, siempre dentro del paraguas de 'Yo Soy Comercio Sostenible', el programa impulsado por la Cámara de Comercio de Burgos y el Ayuntamiento de la ciudad que este año llega a su VI edición, y del que 'Escaparates Nómadas' es una de sus iniciativas más visibles.