El Arsenal perdió su condición de invicto en la Premier League después de caer duramente ante el Brighton (3-0). El conjunto de Mikel Arteta, que había ganado sus cuatro primeros partidos del campeonato, se vio completamente superado por los locales y encajó una derrota que confirmó las dificultades que ya había mostrado la jornada anterior ante el Sunderland, encuentro que ganó pero en el que lo pasó mal con el ritmo vertiginoso de los locales. Algo que les volvió a ocurrir.
El Arsenal perdió su condición de invicto en la Premier League después de caer duramente ante el Brighton (3-0). El conjunto de Mikel Arteta, que había ganado sus cuatro primeros partidos del campeonato, se vio completamente superado por los locales y encajó una derrota que confirmó las dificultades que ya había mostrado la jornada anterior ante el Sunderland, encuentro que ganó pero en el que lo pasó mal con el ritmo vertiginoso de los locales. Algo que les volvió a ocurrir.
La diferencia respecto a hace una semana fueron los milagros de David Raya. Esta vez el español, que venía de parar un penalti, encajó tres goles, algo pocas veces visto desde que es gunner. No tuvo culpa en ninguno, sino que más bien de no ser por él les habrían caído más.
El conjunto local salió con mucha más energía y encontró el premio a su dominio con el tanto de Pascal Grob pasada la media hora justo cuando empezaban a bajar las revoluciones. El veterano alemán disparó con rosca desde la frontal del área, el tiro tocó en el palo y se coló en la portería. El Brighton, que venía de eliminar al Manchester United en Old Traffod en la Carabao entre semana no se echó atrás después del 1-0 y siguió buscando la portería de Raya, que volvió a verse obligado a intervenir en varias ocasiones.
El Arsenal, por su parte, fue incapaz de encontrar continuidad con balón y apenas inquietó a los locales antes del descanso. Parecía que se libraban del segundo antes de la media parte y que en vestuarios iban a poder cambiar el destino del encuentro, pero el joven Charalambos Kostoulas tenía otros planes. Con otro disparo muy lejano volvió a superar a un incrédulo Raya, que vio como otra vez se la metían por el ángulo.
El conjunto de Arteta tampoco encontró soluciones después del paso por los vestuarios. El técnico español decidió no tocar teclas en la media parte y todo siguió igual. Hasta tal punto de que les dieron de su propia medicina en el tercero. Córner al segundo palo, el portero embotellado sin poder intervenir y cabezazo a gol de Chema, centrocampista de 21 años formado en el Real Madrid y que el tiempo dirá si fue un error dejarlo salir en el pasado del club blanco o no. Llegó al Falmer Stadium este mismo verano. La entidad celebró a lo grande el 125 aniversario con una camiseta conmemorativa.
Con este tanto sí que Arteta buscó dar un volantazo introduciendo a Mikel Merino y Zubimendi, ambos en la lista de Luis de la Fuente para el parón de selecciones de tres semana que hay por delante, pero que en este arranque de curso no están teniendo apenas peso en las alineaciones del conjunto de Londres.
Más tarde entraron Gyokeres, Eze y Dowman, pero ninguno de ellos fue capaz de batir a Verbruggen, que estuvo muy solvente las pocas veces que tuvo que intervenir. De no ser por Raya todavía podría haber caído algún gol más en el electrónico.
Con este resultado el Brighton se asegura dormir en tercera posición y el Arsenal se irá al parón segundo, pero en el caso de que el Manchester City consiga ganar su partido ya le podrá coger 3 puntos de distancia.