¿Es posible entrenar la lengua para dormir mejor?. La llamada terapia miofuncional, que utiliza programas estructurados y repetidos de ejercicios destinados a trabajar la fuerza, movilidad y coordinación de la lengua, el paladar y otros músculos de la boca y la garganta implicados en el mantenimiento de la vía aérea superior, se ha convertido en una de las líneas "prometedoras de investigación" sobre la apnea obstructiva del sueño, señala la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).Seguir leyendo....
¿Es posible entrenar la lengua para dormir mejor?. La llamada terapia miofuncional, que utiliza programas estructurados y repetidos de ejercicios destinados a trabajar la fuerza, movilidad y coordinación de la lengua, el paladar y otros músculos de la boca y la garganta implicados en el mantenimiento de la vía aérea superior, se ha convertido en una de las líneas "prometedoras de investigación" sobre la apnea obstructiva del sueño, señala la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).
La idea puede resultar "paradójica", admite la sociedad. Los ejercicios se realizan mientras el paciente está despierto, pero la apnea aparece durante el sueño, precisamente cuando disminuye de forma natural el tono muscular.
No se trata simplemente de "hacer gimnasia con la lengua", explican. La posible utilidad de la terapia parte de "una característica esencial de la apnea obstructiva del sueño: mientras la persona duerme, la vía aérea superior se estrecha o llega a cerrarse repetidamente, provocando reducciones o interrupciones de la respiración que pueden disminuir la oxigenación y fragmentar el sueño".
HipotoníaDurante años, uno de los mecanismos utilizados para explicar este fenómeno ha sido la llamada "hipotonía" de la vía aérea, "entendida de forma simplificada como una insuficiente respuesta de la musculatura encargada de mantenerla abierta", detallan.
Sin embargo, un editorial publicado en 2026 en Sleep Medicine Reviews firmado por el doctor Carlos O'Connor-Reina, presidente de la Comisión de Roncopatía y Trastornos del Sueño de la SEORL-CCC, junto a los doctores Peter Baptista y Guillermo Plaza, propone una interpretación más compleja: la apnea no depende únicamente de que los músculos sean más o menos fuertes, ni de la anatomía considerada aisladamente.
El colapso se produciría por la interacción entre dos elementos: por una parte, las características anatómicas que favorecen el cierre de la vía aérea y, por otra, la capacidad de los músculos para mantenerla abierta durante el sueño. Si esa capacidad muscular no es suficiente, la vía respiratoria puede colapsar, añaden los especialistas.
Objeciones a la terapiaEntonces, ¿los ejercicios realizados despierto pueden funcionar mientras dormimos?, se preguntan los médicos. Responden que esta ha sido, precisamente, una de las principales objeciones planteadas a la terapia miofuncional. Si durante el sueño disminuye el tono de los músculos que ayudan a mantener abierta la vía aérea, parecería lógico pensar que aumentar su fuerza mientras estamos despiertos tendría poca utilidad cuando nos dormimos.
Los ejercicios también podrían producir cambios en la propia lengua, como reducir su volumen o su grosor, y disminuir así su tendencia a obstruir la vía aérea
La investigación reciente, abundan, está aportando una posible explicación. Los ejercicios no solo podrían fortalecer los músculos de la lengua y la garganta. También podrían producir cambios en la propia lengua, como reducir su volumen o su grosor, y disminuir así su tendencia a obstruir la vía aérea durante el sueño.
Estudio españolEso es precisamente lo que sugiere un estudio realizado también en España y publicado en 2026 en Journal of Clinical Sleep Medicine, cuya primera autora es la doctora Cristina Rodríguez-Alcalá y en el que también participa el doctor Carlos O'Connor-Reina. La investigación siguió durante tres meses a 60 adultos con apnea moderada o grave, reclutados en las unidades de sueño de los hospitales Quirónsalud Marbella y Quirónsalud Campo de Gibraltar.
Los resultados apuntan a que los ejercicios sí pueden producir cambios medibles, aunque "deben interpretarse con cautela". Después de tres meses, los pacientes con apnea moderada que realizaron terapia miofuncional presentaron una reducción media de 8 centímetros cúbicos en el volumen de la lengua y de 4 milímetros en su grosor.
Otro tratamientoEntre los pacientes con apnea grave que realizaron los ejercicios junto con la CPAP -Continuous Positive Airway Pressure o presión positiva continua en la vía aérea, el tratamiento médico de primera línea para la apnea obstructiva del sueño-, el volumen de la lengua disminuyó una media de 12 centímetros cúbicos. En el grupo control tratado únicamente con CPAP no se observaron cambios significativos.
El editorial publicado en Sleep Medicine Reviews plantea que la terapia podría actuar no solo aumentando la capacidad muscular, sino modificando las condiciones anatómicas y mecánicas que favorecen el colapso. Es decir, los músculos no necesitan permanecer "entrenando" durante el sueño: el ejercicio realizado durante el día podría haber modificado previamente el escenario en el que se produce la apnea.
Los autores concluyen, sin embargo, que no existe "evidencia científica suficiente" para recomendar de manera general la terapia miofuncional como sustituto de la CPAP. Un paciente diagnosticado de apnea no debe abandonar la CPAP ni cualquier otro tratamiento indicado para reemplazarlo por ejercicios realizados por su cuenta, advierten.
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