El capitán de la selección de Israel, Manor Solomon, ha arremetido con dureza contra la República de Irlanda tras el polémico encuentro de la Liga de Naciones disputado en Debrecen, Hungría. El duelo ha terminado con victoria irlandesa por 3-0 y ha estado precedido por tensiones políticas y protestas relacionadas con el conflicto en Gaza.En los momentos previos al choque, los futbolistas de Irlanda se han negado a estrechar la mano de sus rivales y han agachado la cabeza durante el himno nacional de Israel. Además, los jugadores irlandeses han lucido brazaletes negros en solidaridad con las víctimas del conflicto, un gesto que Jack Moylan ha escenificado al besar su distintivo tras anotar el tercer gol.La tensión se ha trasladado fuera del terreno de juego al término del partido, cuando Manor Solomon ha protagonizado un acalorado intercambio con el defensa Jake O'Brien. El futbolista del Everton le ha reprochado la situación en Gaza, a lo que el atacante del West Ham ha respondido pidiéndole que diera la cara y no hablara "detrás de una pared".En declaraciones a la televisión israelí Sport5, Manor Solomon ha cargado contra las acciones y los comentarios del equipo rival durante el choque. "Si digo lo que pienso sobre ellos, probablemente me suspendan por varios partidos", ha afirmado el capitán, añadiendo además: "Por supuesto que ellos nos odian y a nosotros no nos gustan".El futbolista israelí ha defendido también su orgullo patrio ante la actitud del conjunto irlandés durante el himno. "Tenemos un país diez veces mejor que el suyo, más fuerte, un país increíble con gente increíble", ha asegurado Manor Solomon, quien se ha mostrado orgulloso de representar a la selección de Israel y a los soldados de su país.El choque ha estado marcado previamente por la decisión del guardameta Gavin Bazunu de no participar en el partido como protesta personal ante las "atrocidades en la región". Su renuncia ha obligado a Irlanda a inscribir al defensa Jimmy Dunne como tercer portero para cumplir con la normativa de la UEFA.Asimismo, la situación ha generado incomodidad en el centrocampista Finn Azaz, de ascendencia israelí por parte materna. El jugador del Southampton se ha quedado en el banquillo y el seleccionador Heimir Hallgrimsson ha aclarado que su ausencia se ha debido a motivos físicos, mientras que ambas selecciones volverán a enfrentarse el próximo 4 de octubre en Serbia.