Las obras de la urbanización de A Condesa afrontan una nueva etapa con la contratación de los trabajos para transformar el corazón del barrio betanceiro en un espacio urbano en el que el verde será el protagonista. El Concello acaba de adjudicar por 102.521 euros la actuación para la humanización y renaturalización de este espacio, que se suma a las actuaciones que el Gobierno local ejecuta desde hace semanas en las calles del entorno.
Las obras de la urbanización de A Condesa afrontan una nueva etapa con la contratación de los trabajos para transformar el corazón del barrio betanceiro en un espacio urbano en el que el verde será el protagonista. El Concello acaba de adjudicar por 102.521 euros la actuación para la humanización y renaturalización de este espacio, que se suma a las actuaciones que el Gobierno local ejecuta desde hace semanas en las calles del entorno.
Ahora las máquinas llegarán en las próximas semanas a la zona central de la urbanización, concretamente a las calles Coral Polifónica y Bernadrdo Miño, con el objetivo de levantar el pavimento actual para dejar paso a más vegetación y nuevos espacios para el paseo, la estancia y la convivencia.
Ese nuevo pulmón verde del barrio se configurará con seis parterres "de formas sinuosas" que, a modo de lomas ajardinadas flanquearán los distintos recorridos peatonales. Cada parterre incorporará distintas especies vegetales que variarán en altura, volumen y color para generar "un espacio dinámico que irá cambiando a lo largo de las distintas épocas del año", apuntan desde el Concello.
En los parterres, que incorporarán piedra volcánica para mantener la humedad del suelo que aportará el sistema de riego automatizado, se plantarán especies como gramíneas ornamentales, helechos, rosas, abedules de corteza blanca, hayas, cipreses o rododendros. Precisamente, la combinación de arbustos, herbáceas y plantas ornamentales garantizará las floraciones durante buena parte del año, señalan desde el Gobierno local.
Junto a los parterres vegetales, el proyecto contempla también la habilitación de nuevas zonas de descanso. Estas zonas, que se intercalarán entre los nuevos espacios verdes, contarán con bancos ergonómicos elaborados con materiales reciclados que podrán ser usados por los vecinos y vecinas del entrono.
Las obras se suman a las que desde el pasado mes de abril ejecuta el Concello en la calle López Datorre que, con una inversión de 157.000 euros, dotarán a esta vía de una imagen homogénea y más moderna, además de renovar las redes de pluviales, abastecimiento y saneamiento o a actuaciones como la mejora de los parques infantiles en la plaza de Enrique Riego, todas ellas encaminadas a transformar el barrio de A Condesa, cuatro décadas después de su construcción, en un entorno más confortable y sostenible que mejore la calidad de vida de quienes habitan en él.