Su nombre está unido a las victorias de Miki Nadal o Lorena Castell
Los dos menús sentimentales de Miki Nadal y Juanma Castaño
El menú con el que Lorena Castell ha vencido en 'MasterChef Celebrity'
La chef madrileña Mar Orozco, conocida por formar a ganadores y finalistas de MasterChef Celebrity como Miki Nadal, Lorena Castell o Álvaro Muñoz Escassi, da un salto decisivo en su carrera con la apertura de su local Cocinar. Ubicado en el número 20 de la calle Oquendo de Madrid, este nuevo espacio vivo no es un restaurante al usuo ni una escuela tradicional, sino la sede física donde la cocinera volcará su trayectoria como chef privada, empresaria e instructora a través de una programación abierta y eventos a medida.
Formada en Le Cordon Bleu y con experiencia en cocinas como Dos Cielos (los hermanos Torres), Orozco traslada su retodología de técnica, organización y respeto al producto a una oferta estable que incluye desde el batch cooking de su Club de los Lunes hasta talleres temáticos de arroces o cocina italiana los sábados.
Mar Orozco entre Alejo Sauras, Valeria Ros y Soraya Arnelas
Asimismo este local de Oquendo está diseñado para acoger actividades corporativas, team buildings, eventos privados y presentaciones de marcas, convirtiendo el acto de cocinar en la excusa perfecta para compartir y celebrar.
El proyecto supone la consolidación de un método que nació en el ámbito privado antes de dar el salto al gran público. Tras años dedicada a la consultoría gastronómica y al servicio de cocina a domicilio, Orozco cobró especial relevancia mediática al convertirse en la "entrenadora culinaria" de cabecera de numerosos rostros conocidos que buscaban una preparación exprés y rigurosa antes de enfrentarse a los platós de televisión.
En la propuesta docente de Cocinar, la alta técnica de base francesa se entrelaza de manera natural con el recetario de tradición mediterránea y sutiles guiños a la despensa asiática. Los cursos están estructurados de forma gradual: mientras las jornadas de los miércoles se reservan para perder el miedo a los fogones desde los fundamentos más básicos, las sesiones del fin de semana abren la puerta a técnicas más avanzadas, monográficos de producto y la visita puntual de chefs invitados.
Con esta apertura, la firma trasciende la formación individual para posicionarse como un punto de encuentro multifuncional en el barrio de Salamanca. La versatilidad de sus instalaciones permite transformar en cuestión de horas un aula de aprendizaje en una estación de rodaje audiovisual o en una mesa privada de celebración, reafirmando el lema con el que la propia cocinera define su nueva etapa: un espacio donde el verbo cocinar actúa como el eje central para crear recuerdos e intercambiar experiencias.