El estudio polaco formado por trabajadores de The Witcher nos presentan una nueva saga con potencial para redefinir el género RPG
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Lo admito, he sucumbido completamente al embrujo de The Blood of Dawnwalker, primer juego de la saga Dawnwalker y ópera prima del estudio polaco Rebel Wolves, compuesto por veteranos de la industria que han trabajado en sagas tan mastodónticas como The Witcher cuya sombra se extiende como una cálida manta por cada píxel de esta nueva propuesta que viene a marcar la pauta a futuro del género RPG.
Aunque nunca antes hemos pisado el Valle de Sangora, un pintoresco enclave ficticio ubicado en los Montes Cárpatos, podemos notar desde los primeros minutos ese aire familiar que nos lleva directamente al Continente que tanto hemos recorrido guiando los pasos del Lobo Blanco. La música, la ambientación, el lore, el ritmo, la organización del inventario y hasta el propio protagonista comparten ADN con el universo creado por CD Projekt RED.
Pero que nadie se alarme porque The Blood of Dawnwalker no tarda en demostrarnos que esto no es The Witcher, Coen no es Geralt y la aventura que tenemos por delante cuenta con la singularidad suficiente para ocupar con orgullo su puesto entre los mejores RPGs de los últimos años.
Esta afirmación tan contundente como subjetiva está respaldada por una historia densa, oscura y muy madura, a la vez que por una jugabilidad que no tiene miedo de disgustar y que trata al jugador como un adulto. A ello hay que sumarle un fantástico trabajo de traducción completa y doblaje al español con un elenco de primer nivel para los personajes principales que se adapta a la perfección a la exigencia profundamente narrativa del juego.
La realidad histórica y la fantasía oscura se vuelven inseparablesEntremos en contexto: al joven Coen le ha tocado vivir en un periodo oscuro de la historia Europea, nos encontramos en medio del siglo XIV, momento en que la peste negra asola el continente sin que ningún dios u hombre pueda detenerla.
Mientras media Europa muere de peste, un pequeño valle, completamente aislado del resto del mundo, parece haber erradicado por completo sus efectos, pero no solamente la peste no es capaz de infectar a sus habitantes, ninguna enfermedad o dolencia física parece hacer daño a los súbditos del nuevo gobierno que ha extendido sus raíces por todo el Valle Sangora. Un gobierno compuesto, cómo no, por vampiros.
Los vampiros, llamados vrakhiri, cansados de milenios viviendo entre las sombras, han decidido tomar el poder y erigirse gobernantes de este pequeño rincón de los Cárpatos. Han eliminado los impuestos, desmantelado la jerarquía nobiliaria y entremezclado una nueva religión, el Pacto de Sangre, entre la fe cristiana de los sangoranos. Lo único que exigen a cambio es la participación de todos los adultos del valle en las llamadas misas de sangre, en las que los vrakhiri beben la sangre de sus súbditos a cambio de permitir que los sangoranos beban la suya, dotada de capacidad de sanar desde un resfriado o un hueso roto hasta la temible peste negra.
Cada noche, la sangre vampírica de Coen lo transforma en vrakhir.
Este novedoso proyecto político ha sido abrazado por algunos, que ven el intercambio de sangre como un pequeño precio a pagar por vivir protegidos de la enfermedad en un tiempo en que la medicina tiene más de brujería que de ciencia; pero son muchos los que no aprueban a sus nuevos gobernantes inmortales. Cuando Coen se ve arrastrado a un intento de rebelión que no sale como estaba planeado, el kniaz (señor) del valle, Brencis, lo transforma sin querer en un crepuscular (dawnwalker), un ser mestizo a medio camino entre humano y vampiro y secuestra todos los habitantes de la aldea de Laslea, hogar de Coen. El joven tendrá treinta días y treinta noches para salvarlos antes de que sean sacrificados por rebelión.
El tiempo, un personaje más en The Blood of DawnwalkerLa gestión del tiempo es sin duda la mecánica más polémica que introduce The Blood of Dawnwalker. Cada día está compuesto por 16 segmentos de tiempo, ocho para el día y ocho para la noche, sumando un total de 480 segmentos. Aunque el tiempo no transcurre mientras exploramos el mapa, sí lo hace cuando aceptamos misiones, cuando looteamos ciertos cofres, cuando desbaratamos los planes de los boyardos (la corte vampírica de Brencis) e, incluso, cuando gastamos puntos de habilidad para potenciar a Coen.
Si bien es cierto que la gestión del tiempo no es tan dramática como pudiera parecer en un principio, su existencia es una espada de Damocles que pende sobre nosotros en todo momento obligándonos a considerar con cuidado qué hacer, a quién ayudar y a quién dejar a su suerte. Rebel Wolves explota esta presión al máximo, ciertas acciones que pueden considerarse ‘moralmente correctas’ pero sin recompensa aparente como acompañar a un amigo durante sus últimos momentos de vida o cortar leña para un anciano que necesita ayuda solo pueden realizarse ‘gastando’ un tiempo que podrías emplear en cualquier otra cosa. Lo que por otra parte es una gran lección para la vida real.
Coen contará con ayuda tanto de humanos como vrakhiri.
En The Blood of Dawnwalker todo lo que haces, y también lo que no haces, tiene consecuencias tanto a corto como a largo plazo, pero no solo eso, el cuándo también tiene relevancia. Completar una misión de persona desaparecida rápidamente puede resultar en que la persona perdida se encuentre viva, pero muerta si tardas demasiado; conocer a un NPC en una misión secundaria antes de comenzar otra puede facilitarte o dificultarte el camino sin que el juego te indique nada al respecto; tus decisiones son tuyas y el azar juega un papel fundamental en cómo se desarrolla tu aventura, permitiendo que dos personas puedan jugar al mismo juego pero vivir experiencias completamente diferentes.
Coen no es un héroe al uso, no puede solucionar los problemas de todo el mundo y tiene que lidiar con sus propias inseguridades, dilemas y aprender a navegar el mundo ahora que ya no es del todo humano. De hecho, Coen puede decidir simplemente abandonar a su familia y continuar su vida en otra parte si logra encontrar un camino fuera del valle.
El día y la noche determinan tu estilo de juegoLa acción y el combate, aunque frecuente y divertido, no es el punto más fuerte de The Blood of Dawnwalker. Aprender a manejar el combate direccional puede costarte un poco, pero no tardarás demasiado en cogerle el tranquillo y, una vez lo hagas, podrás enfrentarte a rivales más tochos sin sufrir demasiado, incluso en las dificultades más altas. La variedad (que no la cantidad) de enemigos en el Valle Sangora es escasa, haciendo que muy rápidamente nos acostumbremos a sus patrones de movimiento y perdamos esa sensación de peligro, incluso al enfrentarnos a enemigos muy por encima de nuestro nivel (con notables excepciones).
En esencia hay tres formas en las que puedes enfrentarte a los enemigos que pueblan el Valle Sangora: la brujería durante el día, el vampirismo durante la noche y la esgrima en cualquier momento.
A través de un extenso panel de habilidades podemos mejorar cada una de esas ramas siempre y cuando contemos con tres elementos esenciales: manuales para desbloquear la habilidad de turno que pueden encontrarse explorando el mundo o comprándoselo a comerciantes especializados, puntos de habilidad con los que ‘comprar’ cada mejora adquiridos al subir de nivel o completar determinadas misiones y, como no puede ser de otra manera, tiempo. No te extrañe si al iniciar tu aventura te das cuenta que llevas una decena de puntos de habilidad sin usar porque no quieres gastar tiempo en ellas, nos ha pasado a todos, lo superarás.
Durante la noche Coen posee las mismas habilidades que un vrakhir.
El gameplay cambia notablemente del día a la noche. La brujería solo funciona de día, cuando la parte vampírica de Coen está dormida, con ella podremos emplear habilidades de combate así como completar misiones que requieren de su uso, por ejemplo, la de hablar con los muertos; por lo demás, Coen será un muchacho normal y corriente mientras el sol esté alto. Cuando se alza la luna, sin embargo, despierta el vampiro.
En Blood of Dawnwalker, ser un vampiro no es únicamente una faceta curiosa de Coen. Como vrakhir, Coen será más fuerte, tendrá más salud y la posibilidad de luchar con sus poderosas garras en lugar de a espada. Coen contará con otras habilidades muy divertidas durante las noches, como el paso sombrío (una especie de teletransporte) y la capacidad para cambiar de plano, permitiéndote caminar por las paredes.
No todo son ventajas, mientras la sangre vrakhir de Coen esté despierta sufrirá una sed de sangre constante que podrás ver siempre en forma de opción de diálogo cuando converses con los personajes del mundo. Si no la sacias frecuentemente Coen podría perder el control durante una escena y atacar a su interlocutor, una mecánica que puede arruinarte misiones importantes y dejarte fuera de arcos completos de la historia.
El kniaz y sus boyardos controlan el Valle SangoraEn cuanto a la corte de los vrakhiri, está formada por cuatro vampiros: Ambrus, Bakir y Xhante son los boyardos del kniaz Brencis. Cada boyardo controla una parte del mapa y tienen sus propios negocios y operaciones secretas que puedes descubrir y desbaratar para reducir su influencia en el valle. Si decides ser un grano en el culo y te inmiscuyes en las operaciones de los boyardos aumentará tu infamia, que consta de nueve niveles: durante los tres primeros serás insignificante, los tres siguientes pasarás a ser notorio y en los tres últimos se te declarará una amenaza. A medida que subes de nivel de notoriedad, el kniaz Brencis tomará medidas y publicará edictos oficiales para aumentar las patrullas, difundir tu cara entre su guardia, subir los precios de las tiendas o restringir el acceso a la ciudad.
El kniaz y sus boyardos controlan el Valle Sangora.
Si destruyes las operaciones de los boyardos estos se cabrearán y decidirán enfrentarse a ti directamente, lo que te permitirá matarlos y debilitar el poder de Brencis en el valle, además de completar algunas de las misiones más chulas del juego.
Por supuesto, a cualquier gobierno tiránico se le opone un movimiento rebelde, los que buscan socavar el gobierno vampírico se llaman Liberados. Encuéntralos y decide si su causa es justa y si pueden ayudarte a liberar a tu familia.
ConclusiónPocas cosas disfruto más en un videojuego que una historia profunda y bien hilada en la que mis decisiones tienen relevancia y la línea que separa el bien del mal es más bien inexistente. The Blood of Dawnwalker clava cada uno de esos puntos y le añade personajes secundarios potentes, con los que no puedes evitar conectar e involucrarte emocionalmente.
La forma en la que Rebel Wolves ha entremezclado la fantasía con la realidad es absolutamente brillante, buen ejemplo de ello es el Pacto de Sangre, la religión vampírica, que fagocita las creencias cristianas al igual que el cristianismo aprovechó las tradiciones paganas para extenderse entre los no creyentes.
Brencis y su corte no son villanos de manual, son seres complejos cuyas acciones tienen sentido y no pocas veces te preguntarás si estamos en el lado correcto de la historia. La ingente cantidad de lore que está desperdigado por el mundo contextualiza y aporta valor a un mundo que es fantástico pero que aprovecha muy bien la realidad histórica para entregarnos una aventura que deja poso y se queda contigo aunque ya no tengas un mando entre tus manos.
Ciertamente, a The Blood of Dawnwalker le falta pulido. Salió con varios bugs importantes así como con errores graves de rendimiento, especialmente en el movimiento de Coen, que lastraban enormemente la experiencia. Muchos de estos errores han sido solucionados gracias a varios hotfix que se han lanzado desde entonces, aunque aún quedan detalles menores que arreglar, como la famosa nieve que aparece y desaparece, y que esperamos que se solucionen con el gran parche que Rebel Wolves ha anunciado para principios de octubre y que modificará aspectos del combate así como añadir una nueva dificultad.
En PS5 el juego funciona correctamente. En el modo rendimiento podemos tirar de unos magníficos 60 FPS sacrificando calidad de manera notable o apostar por la máxima calidad de imagen a cambio de unos estables 30 FPS, que ha sido el modo en el que he jugado la mayor parte de las alrededor de 50 horas que le he metido al juego (y las que me quedan). Como suele ser habitual, también contamos con una opción intermedia que mueve el juego a 40 FPS pero manteniendo más fidelidad gráfica que con el modo rendimiento.
Svartrau es la bulliciosa capital del Valle Sangora que podremos recorrer sobre sus tejados por las noches.
El combate es entretenido, la direccionalidad funciona muy bien y aporta una complejidad a la lucha que huye del tradicional spameado de botones, aunque se ve lastrado por su forma poco dinámica de cambiar de enemigo y la imposibilidad de huir del combate una vez Coen ha sacado las garras (que se solucionará, en teoría, con el nuevo parche de Rebel Wolves). Las habilidades disponibles potencian a Coen de forma sutil (y no tan sutil), realista y muy efectiva, aunque la poca variedad de enemigos y los patrones de ataque predecibles hacen que el combate 1 vs 1 contra las criaturas del mundo no generen tanto peligro, reduciendo mucho la necesidad de usar el sistema de alquimia que nos permite crear mejunjes curativos o potenciadores.
Otro de los puntos fuertes de The Blood of Dawnwalker es su rejugabilidad. Me atrevo a decir que es obligatorio regresar al Valle Sangora una vez acabado el juego, especialmente tras el anuncio de que Rebel Wolves va a introducir un sistema de New Game+. La imposibilidad de completar todas las misiones en una sola partida es una de las razones, por supuesto, pero otra, quizá más importante, es que las historias en The Blood of Dawnwalker no están predefinidas lo que hace prácticamente imposible jugar dos veces al mismo juego.
Rebel Wolves ha hecho absoluta magia con The Blood of Dawnwalker, recogiendo lo mejor de The Witcher y ofreciéndonos una propuesta fresca, profunda e inolvidable. Saber que este es solo el primer eslabón de la historia de Coen el Crepuscular me hace sentir verdadera ilusión por el futuro de los RPGs y los videojuegos en general.
Hemos podido realizar esta reseña gracias a una clave de The Blood of Dawnwalker para PS5 que nos ha enviado Bandai Namco España.