El tribunal confirma la suspensión cautelar del sufragio de los afectados por la interpretación cuestionada de la Ley de Memoria Democrática, reprocha al Gobierno no haber acreditado el cumplimiento de sus órdenes y abre una vía para que los perjudicados defiendan sus derechos
13/10/2026 Actualizado a las 14:21h.
La «ley de nietos» vuelve a situarse en el centro de la controversia política y judicial en plena precampaña de las elecciones generales del ... 29 de noviembre. El Supremo confirmó ayer las cautelares que suspenden los efectos de las inscripciones en el censo de los que obtuvieron la nacionalidad al amparo de uno de los supuestos de la Ley de Memoria Democrática de 2022, cuya interpretación administrativa permanece bajo sospecha jurídica. La resolución mantiene fuera de las urnas a los afectados que no acrediten los requisitos legales en los términos fijados por el Alto Tribunal, aunque con una precisión fundamental: la Sala no ha resuelto aún el fondo del litigio ni ha declarado ilegal la instrucción de 2022. La convocatoria anticipada de elecciones no ha convencido a la mayoría de los magistrados para levantar el bloqueo. Estas son las diez claves: