Del 'rotu' del amor de Monocromo al nigiri ¿con palillos? o el restaurante con solo tres mesas: un recorrido gastronómico por la villa digno de 'First Dates' para que salten las chispas o, al menos, para darte un buen homenaje
19/08/2026 Actualizado a las 18:45h.
Hace bastante tiempo que no tengo una primera cita. La última, la que me llevó a quedarme y no encadenar nuevas primeras citas, empezó en ... un clásico bilbaíno: en el Indusi. Sí, me conquistó con sus famosas croquetas de hongos y de jamón. Tampoco se la jugó mucho, la verdad, porque es bien sabido que son un manjar universal. La noche siguió en otro local mítico, el restaurante Abando, en una mesa alta donde apuramos varios pintxos con timidez y tanta curiosidad por el otro que casi nos tienen que echar. Quizá parte del secreto esté en conservar siempre esa mirada de aprendiz y no dar por sentado a quien tenemos al lado. Pero esa es otra historia. La cosa es que fuimos a lo seguro: dos locales con solera, de los de toda la vida. Porque oye, quizá sí, quizá esa vez era la buena.