«Un amigo mío, visitador médico, me dijo 'me encanta tu local pero le faltan los chistes de Chiquito para ser totalmente malagueño'», asegura René Jiménez, el encargado
Cuando uno entra en el bar Perita de la calle Diputación, donde sirven gambas de quitar el hipo, sabe que la diversión está garantizada. Y ... no porque el ambiente sea excepcional, que lo es, sino porque al abrir la puerta del pequeño baño (de hombres y mujeres), al cliente o clienta se le recibe con el grito de 'Al ataquerrrr' y otras expresiones igual de tronchantes. Y así se mantiene mientras uno alivia sus necesidades.