Una década intentado quererse ha terminado por pasar factura al espacio a la izquierda del PSOE. Los vínculos que se fraguaron en 2016 y que se han tensado hasta el extremo terminaron cediendo en la madrugada del viernes al sábado con el fracaso del Frente Amplio y Podemos de lograr una lista de unidad para las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. Solo se salvaron de esta quema de puentes Canarias y la Comunitat Valenciana, donde se sellaron dos acuerdos que son ahora vestigios de otra época. El nuevo mapa que dibuja esta ruptura obliga a ambas formaciones a aprender a quererse de otras formas. Seguir leyendo....