Fumata blanca en la izquierda al filo de la medianoche. Las direcciones del PSOE y de los partidos que forman Frente Amplio, además de varios nacionalistas de izquierdas, apuraron casi el límite del plazo para presentar coaliciones y han cerrado finalmente un acuerdo histórico en la noche del viernes al sábado para presentarse en coalición en las elecciones generales al Senado en toda España -a excepción de Cataluña y Canarias- tras una dura negociación. El objetivo es arrebatar al PP el control del Senado, que ha ejercido con mano férrea en la legislatura que acaba. Finalmente, el pacto incluye 44 provincias españolas: todas menos las cuatro catalanas y las dos canarias, como pudo avanzar EL PERIÓDICO. El pacto paralelo del PSC con los Comuns que se intentó negociar en los últimos días no fue posible. Aun así, en las cuatro provincias catalanas la mayoría de la izquierda está asegurada, ya que es previsible que los socialistas ganen las elecciones. Y lo mismo ocurre en Canarias. Como avanzó este diario a primera hora de este viernes, los representantes de las dos candidaturas estaban desde ayer ya perfilando de forma definitiva esas candidaturas conjuntas. El nombre definitivo de la coalición será Senado de Progreso.Seguir leyendo....
Fumata blanca en la izquierda al filo de la medianoche. Las direcciones del PSOE y de los partidos que forman Frente Amplio, además de varios nacionalistas de izquierdas, apuraron casi el límite del plazo para presentar coaliciones y han cerrado finalmente un acuerdo histórico en la noche del viernes al sábado para presentarse en coalición en las elecciones generales al Senado en toda España -a excepción de Cataluña y Canarias- tras una dura negociación. El objetivo es arrebatar al PP el control del Senado, que ha ejercido con mano férrea en la legislatura que acaba. Finalmente, el pacto incluye 44 provincias españolas: todas menos las cuatro catalanas y las dos canarias, como pudo avanzar EL PERIÓDICO. El pacto paralelo del PSC con los Comuns que se intentó negociar en los últimos días no fue posible. Aun así, en las cuatro provincias catalanas la mayoría de la izquierda está asegurada, ya que es previsible que los socialistas ganen las elecciones. Y lo mismo ocurre en Canarias. Como avanzó este diario a primera hora de este viernes, los representantes de las dos candidaturas estaban desde ayer ya perfilando de forma definitiva esas candidaturas conjuntas. El nombre definitivo de la coalición será Senado de Progreso.
El acuerdo definitivo es más ambicioso de lo que se planeó en un principio y que abarcaba unas 20 provincias. A lo largo de las últimas horas, ambas formaciones decidieron darle ámbito casi nacional para amplificar el impacto de una coalición insólita del Partido Socialista con casi toda la izquierda alternativa para conseguir una mayoría de izquierdas en la Cámara Alta. La propia secretaria de Organización socialista, Rebeca Torró, ha liderado las conversaciones desde el lado del PSOE.
Los partidos que lo han secundado finalmente son el PSOE, Izquierda Unida, Sumar, Compromís, Más Madrid, Chunta Aragonesista y Batzarre.
Como aseguró en un vídeo lanzado en las redes sociales Rebeca Torró, "nos encontramos ante un momento decisivo para el futuro del Estado del Bienestar". Por ello, "los partidos de izquierda hemos alcanzado un acuerdo histórico: concurriremos juntos al Senado bajo una única papeleta: Senado de Progreso". Para la número tres del PSOE, "es una urgencia democrática que el Senado deje de estar sometido a los intereses del PP y Vox".
El objetivo es conseguir una nueva mayoría de izquierdas en una Cámara que el PP ha estado usando durante toda esta legislatura como contrapeso del Congreso para desgastar al Gobierno y bloquear o retrasar iniciativas que salían de la Carrera de San Jerónimo. Fuentes socialistas confirman que con este acuerdo esperan "derrotar a la derecha y a la ultraderecha" en la Cámara Alta. Además de que confían en que el pacto tenga también "un efecto movilizador" de cara a las elecciones al Congreso de los Diputados, sobre todo tras lo que entienden como "un portazo" de Podemos a la unidad de la izquierda.
Los negociadores no han hablado todavía de los nombres de los candidatos, ya que el primer plazo que terminaba este viernes era para presentar coaliciones, no las listas. El PSOE está en pleno proceso de aprobación de sus listas, que serán ratificadas este sábado por el Comité Federal. Pero no ocurre lo mismo en Frente Amplio, que no ha cerrado las candidaturas. Para presentar los nombres hay de plazo hasta el lunes 26 de octubre.
Sistema mayoritarioLas elecciones al Senado se hacen mediante listas abiertas, de forma que cada provincia elige a cuatro parlamentarios, independientemente de su población. Cada partido o coalición presenta cuatro nombres y los electores pueden marcar hasta tres cruces, que no tienen por qué ser candidatos de la misma formación. Sin embargo, la inmensa mayoría de los ciudadanos marcan los tres primeros del partido de su elección, con lo que al final el resultado es mayoritario y muy poco proporcional. Es decir, aunque una candidatura supere a la segunda por estrecho margen, el resultado suele ser tres senadores para la primera y uno para la segunda.
La iniciativa de las listas conjuntas surgió de la sociedad civil antes del verano, no de los partidos, como avanzó EL PERIÓDICO en julio. Un grupo de juristas, sociólogos, sindicalistas e intelectuales de izquierdas lanzaron un manifiesto pidiendo a las formaciones progresistas que presenten listas conjuntas al Senado para que "la Cámara Alta deje de ser el búnker de la derecha". La propuesta ha reunido ya más de 6.000 firmas y se presentó públicamente el 6 de octubre en el Ateneo de Madrid, la misma semana que se convocaron las elecciones generales. Sus promotores ya habían mantenido contactos informales con el PSOE, Sumar, Podemos y otras formaciones y la receptividad que encontraron fue en general positiva.
El manifiesto denuncia que el Senado se ha convertido esta legislatura en "una herramienta de crispación política que obstaculiza la gobernabilidad del país", con innumerables comisiones de investigación controladas por el PP o tumbando las iniciativas que aprueba el Congreso. Pero en los próximos cuatro años, "puede ser aun más determinante", alertaban, porque la Cámara Alta tendrá que elegir a cuatro magistrados del Tribunal Constitucional y, en 2029, renovará a la mitad del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).
Los partidos recogieron el guante la semana pasada -tras la convocatoria anticipada de elecciones- y el PSOE comenzó a reunirse con Frente Amplio. Podemos no ha querido sentarse. En algunos territorios, como Aragón, o la Comunidad Valenciana, las conversaciones se abrieron a la Chunta Aragonesista o a Compromís para tratar de cerrar un acuerdo con toda la izquierda.
Fuente: El Periódico