Levantarse del sofá, cargar la compra o reaccionar a tiempo ante un tropiezo son gestos cotidianos que dependen, en buena medida, de la fuerza muscular. Para poner el foco en la importancia de mantener estas capacidades con el paso de los años, más de 80 personas mayores de 75 años participarán el próximo jueves 29 de octubre en una jornada de ejercicio en DiR Maragall, en Barcelona.
Levantarse del sofá, cargar la compra o reaccionar a tiempo ante un tropiezo son gestos cotidianos que dependen, en buena medida, de la fuerza muscular. Para poner el foco en la importancia de mantener estas capacidades con el paso de los años, más de 80 personas mayores de 75 años participarán el próximo jueves 29 de octubre en una jornada de ejercicio en DiR Maragall, en Barcelona.
La sesión se enmarca en ‘Herois’, el encuentro anual con el que Clubs DiR reconoce a sus abonados sénior y promueve una forma de envejecer más activa. La convocatoria contará con una participante especialmente longeva: la abonada de mayor edad de la cadena, que acaba de cumplir 101 años.
DiRCedidaLa jornada pone sobre la mesa una cuestión fundamental: mantenerse activo no consiste únicamente en caminar o practicar ejercicio cardiovascular. El trabajo de fuerza también resulta importante para preservar la capacidad de realizar actividades diarias sin depender de otras personas. La movilidad, el equilibrio y la potencia muscular completan este entrenamiento, siempre con ejercicios adaptados a la edad y a la condición física.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda a las personas mayores de 65 años realizar entre 150 y 300 minutos semanales de actividad aeróbica moderada, o entre 75 y 150 minutos de actividad vigorosa. A estas pautas se suma el fortalecimiento muscular al menos dos días por semana y la práctica de actividades que mejoren el equilibrio y la fuerza tres o más días.
Clubs DiR, que dispone de 20 centros, cuenta con propuestas específicas para este colectivo, como el programa ‘Cuida’t’, dirigido a mayores de 65 años. Sus sesiones combinan fuerza y movilidad y adaptan los ejercicios a las necesidades de cada persona, con el objetivo de favorecer un envejecimiento activo.