Septiembre tiene una particularidad para los corredores de montaña: el verano todavía no ha terminado del todo, pero las temperaturas ya empiezan a bajar en las zonas de mayor altitud.
Septiembre tiene una particularidad para los corredores de montaña: el verano todavía no ha terminado del todo, pero las temperaturas ya empiezan a bajar en las zonas de mayor altitud.
Es precisamente en estas semanas cuando una ruta de montaña puede convertirse en una alternativa interesante para entrenar sin enfrentarse al calor de las zonas bajas. La clave está en buscar recorridos elevados, zonas boscosas y salidas en las primeras horas del día. Estas son tres opciones especialmente interesantes para correr en montaña durante esta transición entre verano y otoño:
1. Ruta de la Nutria, AigüestortesLa Ruta de la Nutria, en el Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, reúne varias de las características que busca un corredor cuando todavía hace calor. El recorrido conecta la presa de Cavallers con el Estany Negre, tiene unas 2 horas y 15 minutos de duración, 350 metros de desnivel y dificultad moderada. Además, se encuentra entre los 1.780 y los 2.130 metros de altitud y está recomendado de junio a octubre.
Ruta de la Nutria, AigüestortesRoger GrasLa altura cambia por completo las condiciones respecto a una salida en el valle. El camino asciende junto al embalse de Cavallers y continúa hacia un paisaje de alta montaña marcado por el agua, la roca y los pastos. Eso sí, el Parque Nacional advierte de la posibilidad de cambios bruscos de meteorología. En septiembre, el calor no debe hacer olvidar que las condiciones pueden cambiar rápidamente en altura.
📍 Aigüestortes i Estany de Sant Maurici
📏 Duración: 2 h 15 min
⛰️ Desnivel: 350 m
➡️ Altitud: 1.780-2.130 m
⚠️ Dificultad: moderada
📅 Época recomendada: junio-octubre
Para buscar una auténtica sensación de alta montaña, Picos de Europa ofrece una alternativa todavía más elevada. La ruta de Horcados Rojos parte de la estación superior del teleférico de Fuente Dé y alcanza uno de los grandes balcones del Macizo Central. Son 11,4 kilómetros entre ida y vuelta, 772 metros de desnivel y unas 4 horas y 25 minutos de duración.
Horcados Rojos, Picos de Europa (Macizo Central)WikipediaEl Parque Nacional la clasifica como de dificultad media y advierte de que todo el recorrido transcurre por terreno de alta montaña. Aquí la ventaja frente a las rutas de menor altitud es evidente: buena parte del recorrido se desarrolla en un ambiente alpino, con vegetación escasa y grandes formaciones calizas.
No obstante, precisamente por eso es imprescindible comprobar la previsión meteorológica. Con nieve, hielo o niebla, el Parque Nacional recomienda no realizar el recorrido.
📍 Fuente Dé, Picos de Europa
📏 11,4 km ida y vuelta
⛰️ 772 m de desnivel
🕒 4 h 25 min
⚠️ Dificultad: media
🏞️ Terreno: alta montaña
Ordesa permite combinar altitud, bosque y agua en una de las rutas de montaña más conocidas del Pirineo. Desde la Pradera de Ordesa, el camino hacia la Cola de Caballo sigue el río Arazas, atraviesa un hayedo-abetal y pasa por las cascadas del Estrecho y las Gradas de Soaso antes de alcanzar el circo de Soaso.
Cascadas de Cola de Caballo en Ordesa, HuescaParque Natural de Ordesa y Monte PerdidoEl itinerario oficial señala unas 2 horas y media o 3 horas de subida y 550 metros de desnivel hasta la Cola de Caballo, con el regreso por el mismo camino. No es una ruta de alta montaña como Horcados Rojos, pero el bosque, el agua y el perfil del valle hacen que sea una opción especialmente atractiva para una salida cuando todavía quedan días calurosos.
📍 Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido
📏 Ruta de ida: varias horas según ritmo
⛰️ 550 m de desnivel
🕒 2 h 30 min-3 h de subida
⚠️ Dificultad: media para un corredor de montaña
🌲 Bosque, cascadas y alta montaña
No hace falta esperar a que llegue octubre para empezar a buscar condiciones más frescas. Las zonas de montaña permiten jugar con la altitud y el horario para reducir la exposición al calor, aunque eso no significa que el riesgo desaparezca.
En septiembre todavía es recomendable salir temprano, llevar suficiente agua, revisar la previsión meteorológica y adaptar la intensidad a las condiciones reales. Y hay una regla especialmente importante en alta montaña: que haga calor en la ciudad no significa que el tiempo vaya a ser estable en la cumbre.
La montaña empieza a cambiar antes que el calendario. Para el corredor, septiembre es precisamente el momento de aprovechar esa transición.