Hay un momento en prácticamente todos los maratones en el que correr deja de ser únicamente una cuestión física. Las piernas pesan, mantener el ritmo exige concentración y la meta todavía parece demasiado lejos. Es entonces cuando una voz conocida puede convertirse en algo más que una simple palabra de ánimo.
Hay un momento en prácticamente todos los maratones en el que correr deja de ser únicamente una cuestión física. Las piernas pesan, mantener el ritmo exige concentración y la meta todavía parece demasiado lejos. Es entonces cuando una voz conocida puede convertirse en algo más que una simple palabra de ánimo.
Daniel Moores, maratoniano y fundador de 'Back My Run', conoce bien esa situación. La idea de crear una aplicación que permite a los corredores escuchar mensajes grabados por familiares y amigos durante una carrera nació mientras preparaba su primer maratón, el Abu Dhabi Marathon de 2024.
“Cuando las piernas están pesadas y la meta todavía parece estar lejos, la conversación que tienes contigo mismo puede ser tan importante como los números que aparecen en tu reloj”, explica Moores en el blog Marathon Sub-3h.
Y la ciencia respalda, al menos en parte, esa intuición de Moores: que te animen puede mejorar el rendimiento.
Daniel Moores tuvo la idea de crear la aplicación para animar mientras preparaba su primer maratón, el Abu Dhabi Marathon de 2024INSTAGRAMUna revisión sistemática publicada en Sports Medicine analizó diferentes factores psicológicos capaces de influir en el rendimiento de resistencia. Entre las estrategias estudiadas estaba precisamente el ánimo verbal, que mostró un efecto beneficioso sobre el rendimiento. Los autores apuntan a que este tipo de estímulo puede aumentar la motivación y la confianza del deportista para afrontar el esfuerzo.
Eso no significa que escuchar a un familiar vaya a hacer automáticamente que un corredor consiga su mejor marca. La evidencia se ha obtenido principalmente en pruebas controladas y diferentes modalidades de ejercicio, no en maratones completos. Pero sí apunta a que el componente psicológico puede modificar cuánto esfuerzo somos capaces de mantener.
Para Moores, además, no se trata de llenar los 42,195 kilómetros de mensajes: “Un maratón lleno de notificaciones constantes podría acabar distrayendo al corredor. Unos pocos mensajes colocados en kilómetros realmente importantes dejan espacio para concentrarse y, al mismo tiempo, hacen que cada voz se convierta en un acontecimiento.”
Su aplicación permite programar mensajes en puntos concretos del recorrido. Para un corredor de maratón, Moores considera especialmente interesantes momentos como después de la media maratón, el kilómetro 30 o el tramo final: “Un mensaje breve puede funcionar como un reinicio: relajar los hombros, recuperar el ritmo, tomar el siguiente gel o recordar quién te ayudó a llegar hasta la línea de salida.”
Moores defiende que los mensajes no necesitan ser espectaculares. “Una broma compartida, la voz de un hijo, el recuerdo de un entrenamiento difícil completado bajo la lluvia o una sencilla expresión de orgullo pueden volver a conectar al corredor con algo que va más allá del sufrimiento de ese momento", aclara.
“Un mensaje breve puede funcionar como un reinicio: relajar los hombros, recuperar el ritmo, tomar el siguiente gel o recordar quién te ayudó a llegar hasta la línea de salida”, explica Daniel MooresINSTAGRAMLos ánimos no sustituyen al entrenamientoEl ánimo puede ayudar, pero no hace milagros. No sustituye meses de preparación, una estrategia adecuada de ritmo, la nutrición o el descanso. Tampoco existe evidencia suficiente para afirmar que escuchar una voz familiar vaya a mejorar un tiempo concreto en un maratón.
Pero cuando el esfuerzo alcanza sus momentos más duros, la motivación, la confianza y la percepción del esfuerzo adquieren una importancia creciente. Y ahí, una voz familiar puede convertirse en un pequeño recurso más para seguir adelante.
Como resume Moores: “Ningún mensaje puede garantizar una marca personal y la tecnología no puede hacer el trabajo de meses de entrenamiento. Sin embargo, correr un maratón nunca ha sido una experiencia completamente solitaria.”