El Ayuntamiento de Benavente eliminará el impuesto sobre el incremento del valor de los terrenos urbanos, conocido como plusvalía, tras aprobar el pleno extraordinario la derogación de su ordenanza fiscal. La propuesta de PP y Vox salió adelante con nueve votos a favor y ocho en contra, los de PSOE e Izquierda Unida.
El Ayuntamiento de Benavente eliminará el impuesto sobre el incremento del valor de los terrenos urbanos, conocido como plusvalía, tras aprobar el pleno extraordinario la derogación de su ordenanza fiscal. La propuesta de PP y Vox salió adelante con nueve votos a favor y ocho en contra, los de PSOE e Izquierda Unida.
El concejal de Hacienda, José Manuel Salvador, defendió que la medida cumple el compromiso de reducir la presión fiscal y aliviar los gastos de quienes venden una vivienda o reciben un inmueble en herencia o donación. Reducción fiscal que no se plantea aplicar al IBI. Por su parte, el edil de Vox Eugenio Blanco aseguró que la supresión está respaldada por informes técnicos y que la pérdida de ingresos es asumible. La previsión de recaudación para este ejercicio se sitúa entre 100.000 y 130.000 euros.
Blanco argumentó también que la gestión del impuesto requiere personal y recursos administrativos limitados. Salvador defendió la gestión económica municipal y aseguró que el Ayuntamiento ha reducido la deuda más de un 70% en tres años sin recurrir a nuevos préstamos.
El concejal de IU, Manuel Burón, criticó que el Gobierno renuncie a estos ingresos sin estudiar otras opciones, como delegar la gestión en la Diputación, una alternativa planteada por Tesorería. Recordó que el convenio con el Registro de la Propiedad en el anterior mandato permitió mejorar la recaudación y sostuvo que el impuesto aportó una media de unos 220.000 euros anuales durante la última década.
La portavoz socialista, Patricia Martín, también rechazó la derogación y recordó que la recaudación alcanzó los 477.000 euros en 2019 y los 158.000 en 2024. Cuestionó que el Ayuntamiento alegue falta de personal para cobrar el tributo y propuso estudiar una rebaja del IBI, que consideró una medida de mayor alcance para el conjunto de los vecinos.
PSOE e IU relacionaron la decisión con la subida del 17% del IBI aprobada durante el mandato. Frente a sus críticas por la pérdida de recursos municipales, PP y Vox defendieron que la eliminación de la plusvalía permitirá reducir la carga fiscal sin comprometer la estabilidad de las cuentas.