El pleno del Ayuntamiento de Benavente ha vuelto a estar marcado por los enfrentamientos políticos, las alusiones personales y las interrupciones. La aprobación de la cuenta general de 2025 ha enfrentado este jueves al equipo de Gobierno, formado por PP y Vox, con PSOE e Izquierda Unida. Las risas de concejales de distintos grupos durante las intervenciones y los reproches entre bancadas elevaron la tensión a medida que avanzaba la sesión.
El pleno del Ayuntamiento de Benavente ha vuelto a estar marcado por los enfrentamientos políticos, las alusiones personales y las interrupciones. La aprobación de la cuenta general de 2025 ha enfrentado este jueves al equipo de Gobierno, formado por PP y Vox, con PSOE e Izquierda Unida. Las risas de concejales de distintos grupos durante las intervenciones y los reproches entre bancadas elevaron la tensión a medida que avanzaba la sesión.
Además de este trámite salió adelante con el apoyo de PP-Vox la bonificación del ICIO para acometer obras por parte de la Junta de Castilla y León, la derogación del impuesto de las plusvalías y modificaciones presupuestarias para gastos corrientes y quita de la deuda. La alcaldesa hizo valer su autoridad en varias ocasiones durante la sesión. El debate económico quedó acompañado de alusiones personales y referencias a la gestión del anterior mandato.
Durante el debate de la cuenta general Manuel Burón, portavoz de Izquierda Unida, cuestionó la baja ejecución de las inversiones, situada en esta cuenta general en el 34,84%, y el elevado importe en gratificaciones, productividades y horas extraordinarias que alcanzaron casi 325.000 euros, frente a los 142.000 presupuestados inicialmente. Recordó las advertencias de Intervención sobre la falta de criterios objetivos para asignar las productividades y volvió a relacionar la situación económica con la subida del IBI.
Patricia la portavoz del PSOE, Patricia Martín, «el equipo de Gobierno suspende en cuanto a gestión», afirmó. La portavoz cifró en 623.414 euros los reparos de Intervención y en otros 621.000 euros las omisiones de la función interventora, más de 1,3 millones en conjunto. También criticó el uso de contratos menores para servicios recurrentes y reclamó una mejor planificación. Acusó al Gobierno de repetir las deficiencias del ejercicio anterior y cuestionó que hubiera subido el IBI un 17% mientras, a su juicio, ejecutaba pocas inversiones. «No invierten, suben el IBI», resumió.
Eugenio Blanco, portavoz de Vox, destacó el resultado presupuestario ajustado positivo de 2,34 millones de euros y el remanente de tesorería de 2,28 millones. Sin embargo, reconoció que hay procedimientos que deben mejorarse, especialmente en contratación, gestión de ingresos y determinadas partidas contables. «Reconocer las deficiencias administrativas no significa negar los resultados económicos positivos», sostuvo. El portavoz aseguró que se están impulsando nuevas licitaciones y acuerdos marco y recordó que la cuenta general se expuso públicamente sin recibir alegaciones.
El concejal de Hacienda, José Manuel Salvador, por su parte, defendió que la deuda municipal se ha reducido más de un 43% en dos años y que el Ayuntamiento ha mantenido las inversiones sin recurrir a nuevos préstamos. También reivindicó el cumplimiento de las reglas fiscales y la mejora de la situación económica desde la llegada del actual equipo de Gobierno en 2023. Salvador rechazó las críticas socialistas sobre la transparencia y recordó que la cuenta se publicó en el Boletín Oficial de la Provincia el 16 de septiembre. «Se ha cumplido con los plazos», afirmó, antes de acusar a Martín de mentir. Sobre las inversiones, defendió que debía tenerse en cuenta el número de actuaciones realizadas y el peso económico de proyectos como el Puerta del Noroeste.